Jesús Santiago / Pedro Silva
“Vente Pancho, se me ponchó una llanta”, le indica una voz por el teléfono a don Francisco Chávez, talachero a quien no le falta el trabajo debido a que en la zona metropolitana “hay muchos baches” y, “gracias a dios” no falta el trabajo.
El maestro vulcanizador, con más de 50 años en el oficio ha visto la evolución de los neumáticos, las técnicas para reparar las llantas, el incremento de las reparaciones y, aunque no lo dice, el ser uno de los principales beneficiados de las deplorables condiciones en que se encuentran las vialidades de la ciudad, siendo los automovilistas los principales damnificados por caída en hoyos, los banquetazos, la “voladura de llantas” y accidentes por dificultad en la suspensión a causa de las calles.
A mitad de semana, el gobierno municipal reconoció que consideraba al menos 3 mil baches que afectan la movilidad y la circulación en las vialidades; los daños en los autos y las reparaciones urgentes son cosa de todos los días.
Para don Francisco ser vulcanizador o talachero “es un oficio muy noble”, indicó que es “como una gotita, de a poquito pero siempre hay trabajo”
Explicó a EL IMPARCIAL que es muy frecuente los daños a los rines a causa de “caer” en un bache. Dijo que hay afectaciones de diversa magnitud, desde pequeñas pinchaduras hasta llantas que se abren, rines que se enchuecan y las perdidas van desde un hoyo que se puede reparar en 15 minutos hasta el tener que cambiar una llanta por pérdida total o rehabilitar un rin por los daños dejados por el golpe en un hoyo.
Dijo que, además del incremento en la cifra de vehículos y motos, también se han multiplicado los baches y, con ello, ha crecido la demanda de sus servicios. “Una reparación menor puede costar al menos 60 pesos, en un carro compacto, pero ahora ya hay llantas de diferentes medidas y para carros o camionetas más grandes, de ahí que se deba cobrar más, dependiendo del tamaño de la llanta, del vehículo, el tipo de daño, el tiempo empleado para la reparación”, afirmó,
“Yo ya no trabajo así, si cambió una llanta le pido al cliente que se la lleve pues la basura es responsabilidad de ellos”. Además, explicó que de alguna manera se ha demeritado la calidad de los neumáticos, “son ahora más comerciales” antes era de cuerdas de nylon, ahora lo son de acero.
Don Francisco también ha visto evolucionar su oficio y visto obligado a aprender e introducir nuevas técnicas de reparación de llantas o rines. “Los parches o los tapones ya son muy diferentes, antes todas la llantas tenían cámara, ahora ya no”, dijo, dejando entrever que ha disminuido la calidad de los neumáticos.
Don Pancho ofrece sus servicios en el barrio mágico de Jalatlaco.







































