En un contexto donde el acceso a la vivienda se ha vuelto cada vez más difícil debido al aumento sostenido de precios y la baja oferta, los remates hipotecarios se presentan como una alternativa atractiva para inversionistas y compradores.
De acuerdo con datos de Coldwell Banker México, este tipo de operaciones se ha incrementado 200% desde 2020, motivado por descuentos que van del 20 al 60% sobre el valor comercial de las propiedades.
Sin embargo, Miguel Saucedo, socio director de Saucedo Abogados, advirtió que este atractivo económico “implica adquirir inmuebles con situaciones jurídicas pendientes y complicadas”, lo que convierte la operación en un proceso complejo y de riesgo.
DOS MODALIDADES DE INVERSIÓN
Existen dos formas principales de participar en este mercado:
Adquisición de derechos litigiosos, donde el comprador solo se convierte en propietario al concluir una demanda judicial.
Subastas bancarias, una vez que la institución financiera ha recuperado legalmente el inmueble.
Saucedo señaló que estos procesos pueden prolongarse años y generar gastos inesperados, por lo que requieren asesoría especializada para validar toda la documentación.
GASTOS Y RIESGOS OCULTOS
Entre los costos adicionales que los inversionistas deben considerar se incluyen:
Pago de escrituras y avalúos
Proceso legal de desalojo del propietario anterior
Liquidación de adeudos de servicios públicos
Reparaciones físicas del inmueble
Según Lummo Real Estate, estos gastos, sumados a los honorarios notariales, son clave para determinar la rentabilidad real de la operación.
Además, el mercado presenta riesgos por fraudes: se han detectado grupos que simulan juicios o hipotecas sobre inmuebles sanos, ofreciendo la misma propiedad a múltiples compradores con precios irreales.
“Si la casa comercial vale 5 millones de pesos, la ponen en 800 mil pesos y la venden a tres o más inversionistas que nunca la van a poder obtener porque la casa nunca ha estado en remate judicial”, alertó Saucedo.
RECOMENDACIONES PARA INVERSIONISTAS
Para reducir riesgos, expertos aconsejan:
Verificar que la gestora esté legalmente constituida
Exigir transparencia sobre la etapa del proceso legal de la vivienda
Comprar únicamente a vendedores certificados, como bancos o inmobiliarias de prestigio
Evitar adelantos informales; los pagos deben realizarse ante notario y con documentos nominativos
Firmar la cesión de propiedad desde el inicio del proceso de pago
Mike Ramírez, fundador de Blun.M2, destacó que “contar con asesoría permite evaluar las propiedades, detectar oportunidades reales y evitar fraudes. Además, entender el proceso legal y financiero ayuda a tomar decisiones más seguras”.
Con información de El Financiero










































