“No hay somatropina en el Hospital Regional Presidente Juárez. ¿Tienen fecha de surtimiento?”, señaló una usuaria al dar cuenta del desabasto de medicamentos en el principal hospital que atiende a burócratas en el estado.
Sin embargo, principalmente en redes sociales y grupos de comunicación del magisterio oaxaqueño este domingo se dio cuenta de que “la situación en el ISSSTE Oaxaca es indignante y alarmante.
Los quejosos informaron que este domingo, derechohabientes fueron informados de que el laboratorio no está en condiciones de operar, por lo que no se realizaron estudios clínicos, dejando a pacientes muchos de ellos adultos mayores y enfermos crónicos sin atención y sin respuestas.
En un video de escasos 18 segundos se da cuenta de un recorrido en uno de los pasillos del Hospital Presidente Juárez del ISSSTE en el cual se observan largas filas, principalmente adultos mayores esperando para obtener una cita, o estudio de laboratorio. La mayoría llevan papeles en las manos documentos de referencia para algún estudio o cita en especialidades; sin embargo, trabajadores han dado cuenta de la carencia de médicos especialistas y sobrecarga de trabajo.
Se observan filas para obtener una cita o con recetas a ser surtidas. Sin embargo, tanto pacientes como médicos han dado cuenta de que persiste el desabasto de medicamentos.
El mensaje colgado en redes da cuenta de “las citas médicas que se programan con retrasos de hasta cuatro meses, las consultas están totalmente saturadas, no hay médicos suficientes, y los pocos que hay trabajan bajo condiciones de sobrecarga”, denuncian derechohabientes
Hasta la tarde de este domingo no se había dado respuesta oficial a las carencias.
Apenas el viernes la delegación Oaxaca del ISSSTE posteó
“Como parte de la Estrategia de trato digno al derechohabiente, impulsada por el director general, Martí Batres, la titular de la unidad de atención al derechohabiente en la entidad, visitó la clínica de Medicina Familiar con Especialidades y Quirófano Oaxaca, con la finalidad de tener un acercamiento con la población que acude a esta unidad médica”; sin embargo la situación no ha mejorado.
Los derechohabientes dieron cuenta de una larga lista de deficiencias y carencias: “laboratorios inservibles y equipo médico obsoleto; falta de médicos, enfermeras y personal especializado; urgencias rebasadas y sin capacidad de respuesta; estudios clínicos retrasados por semanas o meses; medicamentos inexistentes en farmacia.
Infraestructura deteriorada y falta de mantenimiento
Tanto trabajadores del magisterio como burócratas han señalado que en muchos casos, los tratamientos se suspenden por falta de atención y medicamentos, poniendo en riesgo la vida de los pacientes
“A la falta de atención se suma el desabasto permanente de medicamentos.
Los derechohabientes, que cotizan durante años, hoy son obligados a pagar de su bolsillo tratamientos que deberían ser garantizados por la institución.
Desde el discurso oficial se insiste en que el sistema de salud está mejor que el de Dinamarca”. Una burla para quienes esperan meses por una cita, regresan a casa sin medicamentos o no pueden siquiera hacerse un análisis de laboratorio”, advierten.
Finalmente indicaron ante este maltrato “indignante” trabajadores burócratas y sus familias son empujados a acudir a hospitales privados, especialistas de élite y médicos incluso fuera de México ante la falta de garantías al derecho a la salud.
La usuaria identificada como Indira reiteró “no hay somatropina en el Hospital Regional Presidente Juárez. ¿Tienen fecha de surtimiento? Ese tratamiento no se puede costear por una familia asalariada, ese medicamento es inalcanzable. Son prácticamente diez mil pesos al mes”.







































