Datos de las autoridades estatales de Oaxaca destacan que las zonas de mayor invasión de playas y zonas protegidas en la región de la Costa, ocurren con mayor frecuencia desde Santa María Huatulco hasta Puerto Encondido, en Santa María Colotepec y San Pedro Mixtepec.
La mayoría de quienes privatizan las playas son las grandes cadenas de hoteles que se encuentran instalados en la franja costera, así como particulares, incluso extranjeros que adquirieron tierras comunales y ejidales.
Aunque en el 2020, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el que “se adicionan diversas disposiciones a la Ley General de Bienes Nacionales, para garantizar el libre acceso y tránsito en las playas”, a la fecha existen múltiples denuncias ante las autoridades de medio ambiente sobre casos restricciones en las playas oaxaqueñas.
Además, de las cadenas hoteleras y desarrolladores de residencias, los que incurren en estas prácticas son los prestadores de servicios turísticos que impiden el acceso en caso de no consumir diversos productos que ofrecen desde paseos hasta alimentos.
CASOS DE PRIVATIZACIÓN DE PLAYAS
Tan solo en el 2025, en el estado de Oaxaca se denunciaron tres casos donde particulares impidieron el acceso a las playas a visitantes, esto por considerar que era de su propiedad por habitar frente a las playas.
En dos de los casos estuvieron involucrados personas de origen extranjero que impidieron que visitantes nacionales se acercaran en una playa ubicada frente a su propiedad.
Por ello, ante cualquier invasión o restricción en las playas mexicanas, las autoridades federales recomiendan denunciar ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), ya que la privatización de la franja costera de México se encuentra prohibido.
NOMBRES, NOMBRES
Para ejemplificar la apropiación ilegal de la Costa, hay hoteles como el Posada Real, Villa Sol o Fiesta Mexicana que cobran fuertes sumas or su acceso a playas y, en Puerto Escondido, fraccionamientos exclusivos como costa Cumaná, Rancho Neptuno, Vivo Resorts y muchos más que impiden el paso, en abierto desafío a la legislación federal que prohíbe estas prácticas.







































