Mediante una hoja informativa, se indicó que se realizan trabajos en una longitud de 3.47 kilómetros, para proteger aproximadamente 37.3 hectáreas de vegetación y áreas reforestadas en natural y arqueológica de Monte Albán.
Con los trabajos se busca reducir riesgos para las viviendas asentadas en las zonas colindantes. La información indica que se inició la apertura de una línea negra en los perímetros de la Zona Arqueológica de Monte Albán.
Previo a esta fase, se realizaron labores de deshierbe y eliminación de material combustible, y posteriormente se llevó a cabo el uso del fuego de manera controlada, bajo criterios técnicos y condiciones seguras, para establecer una franja de control que impida el ingreso o propagación del fuego en caso de registrarse un incendio en los alrededores.

La apertura de líneas negras es una medida preventiva estratégica que permite disminuir la carga de combustible (material vegetal), fortalecer la seguridad del patrimonio natural y cultural, y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias durante la temporada de estiaje.
El año pasado Oaxaca pagó cara la incapacidad de dependencias como Coesfo y la descoordinación ante la ola de incendios que se registraron en el país. El impacto de los incendios forestales en Oaxaca durante el 2024 dañó tres veces más que lo reportado en 2023 e hizo que de la octava posición cerrara el año en el tercer lugar nacional.
La Comisión Nacional Forestal publicó los datos del cierre de la temporada de incendios forestales 2024 que abarcó daños en 1.6 millones de hectáreas por 8 mil 2 siniestros.
El vecino estado de Guerrero resintió el mayor daño al sumar 416 mil 780.18 alcanzadas por 327 incendios.







































