Gabriela Soto García no solo era la hermana de Esther. Era su amiga, su socia, su confidente, su compañera de aventuras. Era, como ella misma la describe: su persona. Gabi no está más, pero su legado y su recuerdo siguen siendo el soporte de Esther, quien se ha convertido en su portavoz para exigir justicia por su muerte.
Hoy, 18 de diciembre, se cumplen 5 años de aquel siniestro vial en el que Gabriela fue embestida por un camión de la línea de transporte Zaachila Yoo, conducido por J. M. S. G., en el bulevar Guadalupe Hinojosa, en Santa Cruz Xoxocotlán. Era de mañana y Gabi volvía en su bicicleta tras haber ido a la escuela de la que era directora. En casa, su hermana y su madre la esperaban para desayunar, para tratar de seguir con sus vidas luego de que el mes previo el padre de ambas falleció por COVID-19.
“Mi hermana era una persona muy noble, hacía amigos donde fuera y era muy ecuánime y justa con todos”, cuenta Esther en la víspera del aniversario luctuoso
Hoy, en su memoria, Esther, su familia, amigos y demás personas que conocieron a Gabi conmemorarán su quinto aniversario luctuoso con una rodada ciclista que partirá a las 19:30 horas del jardín Antonia Labastida (Abasolo y 5 de Mayo), ciudad de Oaxaca, hacia la bicicleta blanca que en su memoria está en Xoxocotlán.
Al repasar lo vivido desde aquel diciembre de 2020, con un proceso legal y en medio del activismo, la fundadora del colectivo Gabi Bici Blanca subraya que la búsqueda de justicia para su hermana y el acceso a la verdad implicó tres años y medio. Aunque todavía queda esperar el fallo del último recurso legal al que ha recurrido el responsable del delito.
En septiembre de 2024, un juez dictó sentencia condenatoria para el conductor y octubre de 2024 determinó que la pena sería de 9 años y tres meses de prisión por el delito de homicidio culposo.
El caso, aunque doloroso, es para Esther un ejemplo de que las víctimas mortales y de lesiones por siniestros viales pueden conseguir justicia.
“Esto va a marcar un precedente para el tema de justicia vial y deja de ser solo para Gabi y empieza a ser para la sociedad, para decir: estos homicidios y delitos que pocas veces llegan a la justicia pueden llegar a la justicia si se hace bien, si trabajamos bien. Es muy cierto, también, que es un proceso muy desgastante para la familia, de la mano de tu duelo y de tu vida, porque tu vida sigue”, comenta Esther, al señalar que en el país 8 de cada 10 casos de este tipo permanecen en la impunidad.
“Creo que Gabi me estaría diciendo: ‘¿ves? Te dije que no era imposible, te dije que te iba a costar trabajo, pero lo ibas a lograr’. Confío que mi hermana sabe que esto se hizo por ella, pero también por amor a otras personas”, expresa la activista por la movilidad, al recordar a su hermana, quien no solo usaba la bicicleta como deporte sino como algo de su vida diaria.
En estos tres años y medio de un proceso legal y hasta ahora, Esther considera que pese a la muerte, su hermana la ha acompañado a través de otras personas y la sigue cuidando.
Ley de Movilidad, sin armonizarse en Oaxaca
En 2022, en México se publicó la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial, una normativa impulsada por la sociedad civil organizada y en la que también fue parte el colectivo Gabi Bici Blanca. Sin embargo, el estado de Oaxaca es uno de los 11 en los que el congreso sigue sin armonizar la ley. Desde entonces, con base en datos oficiales, se estima que son al menos 1,300 las personas que han fallecido en Oaxaca a causa de los siniestros viales como en el que perdió la vida Gabriela Soto.







































