Los alimentos cocinados fuera de casa mostraron un aumento en sus precios del 9.19% de enero a octubre de 2025, siendo los pollos rostizados los de mayor aumento con 7.05% y las carnitas con 6.09%.
En varios establecimientos e incluso en puestos ambulantes o semifijos, la venta de comida para llevar o de entrega a domicilio ha representado un negocio redituable en los últimos años, por el aumento de personas que prefiere pagar por alimentos ya cocinados que prepararlos en casa.
Diana, trabajadora de una empresa privada, gasta en la compra de comida para llevar más de 200 pesos, con porciones para cuatro personas.
“En el desayuno sí me da tiempo hacer algunos huevos para mis dos hijos y mi esposo, pero ya en el horario de la comida no me da tiempo preparar nada y busco en dónde comprarla ya hecha; aunque me sale más caro, es más fácil y más rápido”, explica la mujer de 41 años.
Minutos antes de pasar por los hijos a la escuela, la mujer paga por cada porción de comida entre 50 a 60 pesos, tan solo del guisado, que suma a los 30 pesos por ración de arroz y frijol y 25 pesos de agua.
De acuerdo al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), el precio de alimentos cocinados fuera de casa fue mayor en 2024 que en 2025, cuando se tuvo un aumento del 13.27%.
Este aumento fue superior al 6.01% de enero a octubre de 2023, pero inferior al 14.98% de 2022 en el mismo periodo, cuando inició el incremento de manera acelerada.
Entre otros alimentos que muestran un incremento en sus precios se encuentran las pizzas, la barbacoa, así como el caldo de pollo o el caldo de res, así como otros en salsa. Por una comida corrida, una persona puede llegar poco más de 150 pesos, incluido el postre.








































