El feminicidio ocurrido en Cuilápam de Guerrero volvió a evidenciar el riesgo extremo que enfrentan mujeres que intentan romper ciclos de violencia. De acuerdo con la carpeta de investigación, la víctima mantenía una relación de concubinato con el imputado, identificado como T.H.S., durante la cual sufrió agresiones físicas, verbales y violencia económica, que también afectaban a sus hijos.
Pese a que la mujer buscó alejarse, era forzada a retomar la convivencia, escenario que derivaba nuevamente en maltratos.
EL ATAQUE FATAL EN EL PARAJE TRAMPELOBO
El 29 de agosto de 2019, la mujer salió de su domicilio acompañada de uno de sus hijos. Cuando caminaba por calles del paraje Trampelobo, un vehículo tipo Tsuru blanco se detuvo a su lado.
Un hombre descendió del automóvil y realizó múltiples disparos, provocándole heridas mortales. El ataque ocurrió a plena luz del día, dejando a su hijo como testigo directo de la agresión.
INVESTIGACIÓN Y CAPTURA DEL PRESUNTO RESPONSABLE
Tras el crimen, se desarrollaron investigaciones que permitieron obtener una orden de aprehensión en contra de T.H.S.
Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones ejecutaron la captura del imputado, quien fue presentado ante un juez para determinar su situación jurídica.
Durante la audiencia, la autoridad analizó los elementos presentados y decidió vincular a proceso por feminicidio agravado, además de imponer la medida cautelar de prisión preventiva.
DOS MESES PARA PROFUNDIZAR LA INVESTIGACIÓN
El juez otorgó un plazo de dos meses para la investigación complementaria, tiempo en el que se reforzarán pruebas y testimonios para establecer responsabilidad plena.
Finalmente, el caso subraya una problemática persistente: mujeres que buscan romper con relaciones violentas, pero continúan expuestas ante la ausencia de mecanismos efectivos de protección.






































