Las investigaciones por la muerte de Ricardo G. O. dieron un paso decisivo luego de que un juez ordenara procesar y mantener en prisión preventiva a un hombre identificado como C.A.P.T., conocido como “El Chango”, señalado como uno de los presuntos responsables.
El 11 de abril de 2024, vecinos de la colonia Palestina, en los límites entre San Bartolo Coyotepec y Cuilápam de Guerrero, reportaron el cuerpo de un hombre tirado entre basura, ramas y un árbol cortado. La víctima, de 52 años, presentaba lesiones graves en la cabeza; cerca de él fue hallado un tubo metálico que, según la primera línea policial, habría sido utilizado en la agresión.
UN CRIMEN ENTRE SOMBRAS
De acuerdo con las indagatorias, Ricardo fue sorprendido y golpeado brutalmente la noche del jueves 11 de abril. La violencia del ataque llevó a las autoridades a considerar la posibilidad de un ajuste de cuentas relacionado con narcomenudeo, hipótesis que continúa bajo análisis.
Vecinos de la zona señalaron que, tras el crimen, la inseguridad volvió a sentirse en la colonia, un lugar con predios abandonados y escasa vigilancia.
PERITOS RECABAN CLAVES PARA EL CASO

Mientras peritos de la Fiscalía de Oaxaca levantaban indicios en el terreno baldío, agentes ministeriales ya daban seguimiento a la pista de “El Chango”, considerado uno de los agresores señalados por testimonios y hallazgos en la escena.
DETENCIÓN Y PROCESO JUDICIAL
Tras meses de trabajo, la Fiscalía obtuvo una orden de aprehensión. El sujeto fue detenido por elementos ministeriales y presentado ante el juez requerido.
Durante la audiencia, el Ministerio Público expuso los indicios que colocan a C.A.P.T. como partícipe directo del homicidio calificado. El juez resolvió vincularlo a proceso e imponerle prisión preventiva oficiosa. La investigación complementaria tendrá un plazo de tres meses.
EL CASO SIGUE ABIERTO
Aunque ya hay un detenido, la investigación continúa. Las autoridades buscan determinar si hubo más personas involucradas y esclarecer el móvil del crimen.
En la colonia Palestina, el ambiente permanece tenso. Los vecinos aseguran que, desde aquella noche, el temor se ha reinstalado en la zona.






































