Miguel Díaz Rivera otorgó a Oaxaca un regalo cultural invaluable. Participó en el rescate, clasificación y catalogación del acervo histórico que hoy resguarda la Biblioteca Fray Francisco de Burgoa, en el Ex Convento / Centro Cultural de Santo Domingo.
Fue convocado por sus amplios conocimientos en idiomas clásicos y modernos —latín, griego, hebreo, italiano y francés— y por su criterio humanista para orientar la asignación de materias como arte, medicina, teología, derecho, botánica, filosofía, filología, etc y resolver dudas sobre los volúmenes antiguos.
Gracias a su labor, innumerables obras quedaron correctamente identificadas y registradas, haciendo posible que este fondo bibliográfico sea hoy consultable y preservado.
EL MICHOACANO MÁS OAXAQUEÑO
Esta herencia cultural, que engrandece a Oaxaca, fue obra de este ilustre michoacano que, por elección y amor, decidió ser oaxaqueño. El acervo de la Biblioteca Burgoa forma parte del Registro Memoria del Mundo de la UNESCO, reconocimiento que enmarca el valor histórico y documental del trabajo al que él contribuyó.
EL CATEDRÁTICO
Para la ciudadanía oaxaqueña, fue catedrático de la Facultad de Derecho de la UABJO, un maestro que entregó su vida a formar generaciones de oaxaqueños. Su pasión por la enseñanza dejó una huella profunda en cientos de estudiantes que tuvieron el privilegio de escucharlo, muchos de los cuales se convirtieron en ciudadanos ejemplares y figuras públicas reconocidas por su labor y compromiso con Oaxaca.
Para los medios de comunicación, fue un locutor culto y comprometido… un sembrador de conocimiento que, por años, llevó cultura a los hogares oaxaqueños a través de la radio y la televisión.
Invitamos a quienes caminaron con él en esta vida a despedirlo con honores en Núñez Banuet, en la colonia Reforma, a partir de las 22:00 horas, donde será velado por sus familiares y seres queridos.







































