La Cultura Mexicana es un gran reto que la juventud debe tener en su memoria histórica, en su corazón en crecimiento, no existe claridad en el proyecto de los Jóvenes en el Campo Mexicano, en productores jóvenes, tampoco en quienes han hecho su esfuerzo representando a México en diferentes disciplinas o ciencias, o técnicas, no existe proyección de jóvenes que desean superarse, las oportunidades aún son escasas para los jóvenes, los discursos orientan a que sigan gozando de becas que les serán retiradas por asistencia al campo mexicano.
Hacen falta políticas públicas que determinen la claridad en la participación juvenil, de áreas artísticas y culturales, de impulso a la creatividad y desarrollo de potencialidades en la imaginación y las artes liberales.
No existe un compromiso con la juventud que sea real, ni apoyo pleno a la Cultura Mexicana. La falta de estos compromisos con la sociedad, la juventud, traerá un gran problema de definición democrática futura, aunado a que no existen pesos y contrapesos en nuestra democracia, no hay más partidos políticos en donde los jóvenes encuentren oportunidad de participar en la política para servir y no para servirse.
Existen problemas de falta de oportunidades, los servicios públicos, muchos improvisados con personas sin títulos académicos, sin personas jóvenes que no son preparados ni tienen la preparación para servir públicamente, son graves problemas de respeto a las etnias y sus jóvenes, la falta de participación como la falta de orientación abonan a esta problemática.
Las fórmulas de gobierno deben incidir en la interpretación correcta de las estadísticas de jóvenes que se drogan para atenderlos, de jóvenes que se suicidan por problemas psicológicos o morales, o problemas familiares, la atención a cada uno de estos problemas aunado a la falta de políticas públicas de cultura del respeto, la no violencia, la integración social, la falta de una ética política y ética social, contribuyen a incrementar problemas de los jóvenes que nadie respeta o pretende cuidar o solucionar.
La juventud atraviesa problemas de definición política, no se sabe que quieren para su desarrollo en el país, mientras se les dote de becas o recursos públicos, en forma paternalista, no se organizan, no se orientan a lucha por ideales, o bien, en ellos no existe orientación política.
Las manifestaciones de jóvenes son con intereses poco claros, como también tiene poca claridad los slogan´s políticos de que el gobierno insiste en que está levantando el “segundo piso de la transformación”, “que llegó la primavera oaxaqueña”, que ya “estamos viviendo y transformando una nueva democracia”, entre otras expresiones fantásticas para seguir en el poder, existiendo graves problemas de Nepotismo y de aplicación de recursos públicos sin darle cuenta al pueblo.
La simulación y la improvisación, son factores que siguen permeando en la población juvenil, sin embargo, existe una Escuela de Formación Cívica, como el Pentathlón Deportivo Militarizado Universitario, que merece ser apoyado al menos con playeras para sus actividades, ya que nadie más forja el carácter de los jóvenes hacia la disciplina y su buen desarrollo psicológico, apoyar a grupos de rescatistas, de la cruz Roja que ha vivido de colectas, de grupos relacionados con los jóvenes que las instituciones gubernamentales de Juventud y cultura se han quedado muy cortas en su actuar público. Claro está que hacen falta Escuelas de Formación Política o Democrática que respeten el civismo y enseñen de constitucionalismo.
Las estadísticas hablan claro, en Oaxaca el Inegi registró sólo en 2023, 33,975 carpetas de investigación, los delitos más comunes fueron Lesiones (24.8%) Amenazas (9.4%), Abuso Sexual (9.0%), Narcomenudeo (8.4%), existe una población joven en Oaxaca de 1,299, 405 jóvenes entre 12 y 29 años que representa el 30.9% de la población total del Estado. Estudios han señalado que 36,244 niños y adolescentes en Oaxaca estaban en riesgo de ser reclutados por grupos delictivos.
Que existen avances en materia de Juventud y Cultura, es un reto todavía, fortalecer la procuración de justicia, la seguridad pública, la orientación de mujeres para no embarazarse o abortar, son grandes problemas que no se han resuelto en su totalidad.
Falta de campañas de orientación sexual, permanentes, uso de preservativos, orientación a la familia y sus valores, a la ética y la moral de las familias, robustecer la moralidad de la sociedad es un trabajo de todos y para todos.
Tenemos el lugar 22 a nivel nacional como uno de los estados seguros, los homicidios son cometidos por jóvenes en su mayoría, esto refleja que hace falta una cultura de los Derechos Humanos en los Jóvenes y de sexualidad, de respeto, de valores cívicos y culturales como impulso a estas áreas para los jóvenes.
La incidencia delictiva es por falta de oportunidades, falta de atención a jóvenes que lo necesitan, falta de orientación y comunicación con ellos, las instituciones del estado deben incidir y procurar atender a toda la juventud, en materia psicológica, moral, de estudios, de conocimientos nuevos, de artes, de industria, de paz, de desarrollo humano, en fin, en todo lo posible para tener buenos ciudadanos en lo futuro.
Finalmente, las instituciones del estado están para servir a la ciudadanía y se olvida constantemente de la juventud, las instituciones para dar esta atención, no sirven si son para tomarse una fotografía o para informar que se atendió a este sector tan importante de la sociedad, que en el futuro, dará votos y serán nuevos ciudadanos.
La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, será la base, la bandera y la plataforma de vida, de defensa de sus derechos, de igualdad, de libertad, de seguridad jurídica, de participación democrática, y mientras exista la conciencia entre la juventud que los limites al poder establecido, sus derechos y la oportunidad de salvarlos, solamente los da nuestra Carta Magna, la juventud tendrá la oportunidad de hacerlos valer en su tiempo y forma, frente a los poderes del estado.



































