La Fiscalía General de la República (FGR) vive uno de sus cambios más relevantes desde su creación. Ernestina Godoy Ramos fue designada fiscal interina la noche del jueves, luego de que Alejandro Gertz Manero presentara su renuncia al cargo que había ocupado desde 2019. La decisión se formalizó tras horas de incertidumbre política y operativa dentro de la institución.
En un oficio firmado antes de dejar la titularidad, Gertz nombró a Godoy como responsable de la Fiscalía Especializada de Control Competencial (FECOC). Un movimiento clave que, conforme a la Ley Orgánica, la coloca de forma automática como encargada de despacho mientras el Senado define al nuevo fiscal.
La renuncia del funcionario —aprobada por el Senado con 74 votos a favor y 22 en contra— se dio bajo un contexto de presión mediática y filtraciones relacionadas con investigaciones sensibles como las de Raúl Rocha, copropietario de Miss Universo, y el caso del grupo delictivo La Barredora.
GERTZ MANERO, UNA SALIDA ANTICIPADA
A sus 86 años y con un periodo previsto de nueve años, Gertz deja la FGR seis años antes de concluir su encargo. En su carta pública explicó que la presidenta Claudia Sheinbaum le ofreció la posibilidad de asumir una embajada en un “país amigo”,. Lo que precipitó el relevo.
Con su salida, todos los expedientes en curso —incluidos casos de alto impacto— pasan temporalmente a manos de Godoy. Quien deberá garantizar continuidad y estabilidad en una institución marcada por tensiones internas y cuestionamientos constantes.
QUIÉN ES ERNESTINA GODOY
Godoy llega a la dirección interina de la FGR con una trayectoria larga dentro del ámbito jurídico y político. En el último año fungió como consejera Jurídica de la Presidencia bajo Sheinbaum; previamente fue procuradora y luego primera fiscal de la Ciudad de México durante la transición de PGJ a Fiscalía capitalina.
Su historial también incluye cargos en la administración pública local, diputaciones tanto federal como local y la coordinación del grupo parlamentario de Morena en el Congreso capitalino. Además, fue electa senadora por la CDMX en fórmula con Omar García Harfuch.
Durante su gestión como fiscal capitalina impulsó investigaciones de violencia de género, corrupción inmobiliaria y delitos de alto impacto. Sin embargo, enfrentó críticas por índices de impunidad y señalamientos de presunto uso político de la institución, cuestionamientos que ella negó reiteradamente.
UN INTERINATO CON PESO POLÍTICO
El oficio final de Gertz pidió a Godoy actuar con “autonomía, legalidad, objetividad y perspectiva de género”. Aunque su encargo es temporal, nada la excluye de ser considerada dentro de la terna que el Senado evaluará en las próximas semanas para elegir al nuevo fiscal general.
Entre tanto, la FGR deberá mantener la operación en medio de una presión pública creciente y la expectativa de cambios profundos tras años de polémicas bajo la dirección de Gertz Manero.










































