La investigación por la filtración y difusión de imágenes íntimas de adolescentes tomó un giro urgente esta semana, cuando agentes ministeriales acudieron directamente a varias escuelas de la capital para recabar información y rastrear a los responsables de operar un grupo digital donde circulaban fotografías de contenido sexual.
La movilización ocurrió después de que en redes sociales se denunciara la existencia de un chat en una plataforma de mensajería donde se compartían imágenes de menores. La gravedad del caso llevó a la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) a abrir de oficio la carpeta 30453/UNNA/2025 el pasado 18 de noviembre.
Según fuentes cercanas al caso, personal de la Fiscalía Especializada en Justicia para Niñas, Niños y Adolescentes se presentó en los planteles señalados en las publicaciones virales para entrevistar a alumnado, docentes y directivos, con el fin de reconstruir la ruta de difusión del material.
Paralelamente, especialistas en entornos digitales analizan el origen de las imágenes y rastrean las cuentas vinculadas al grupo donde se compartían los archivos. La línea de investigación apunta a determinar cómo se obtuvo el contenido, quién lo almacenó y distribuyó.
Las autoridades insisten en que la denuncia directa de víctimas o familiares es clave para acelerar el proceso y judicializar el caso, aunque admiten que la violencia digital sigue afectando de forma desproporcionada a niñas y adolescentes, vulnerando su seguridad y su entorno emocional.
Mientras las entrevistas continúan y se amplía la recolección de indicios, la Fiscalía mantiene bajo reserva los nombres de los planteles involucrados y de los posibles implicados, pero advierte que la indagatoria va a fondo y que las conductas detectadas constituyen delitos graves.






































