Después de varias horas de incertidumbre, preocupación familiar y llamados públicos, Marisol P. M., de 34 años, y su hija María F. S. P., de cinco años, fueron localizadas la mañana de este jueves en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca. La última vez que se les vio fue alrededor del mediodía del miércoles. Cuando la mujer salió con la menor del centro preescolar.
Durante su desaparición, familiares y autoridades municipales pidieron apoyo urgente para dar con su paradero. La búsqueda generó una amplia respuesta ciudadana y un despliegue institucional encabezado por el gobierno local.
AUTORIDADES ACTIVAN BÚSQUEDA Y PIDEN COLABORACIÓN
Ante la difusión de la desaparición en medios locales, el presidente municipal de Juchitán, Miguel Sánchez Altamirano, emitió un mensaje público a través de su cuenta oficial de Facebook. En él reconoció la preocupación generada en la comunidad y anunció acciones inmediatas:
“He establecido contacto con sus familiares y he instruido a la Instancia Municipal de la Mujer y al Comisario de nuestra Policía Municipal a realizar las acciones necesarias ante las instancias competentes para coadyuvar en su localización”.
El edil también exhortó a la población a brindar cualquier información útil, subrayando que incluso detalles mínimos pueden resultar determinantes:
“Lamento la angustia que esta situación provoca en su familia… si alguien cuenta con alguna información que pueda ayudar, se le invita a compartirla directamente con sus familiares o páginas oficiales del gobierno. Incluso los detalles más pequeños pueden ser de utilidad”.
CONFIRMAN SU APARICIÓN Y AGRADECEN SOLIDARIDAD CIUDADANA
Fue la mañana de este jueves cuando Sánchez Altamirano confirmó que tanto Marisol como la pequeña María Fernanda habían sido localizadas. El mensaje, también difundido en redes sociales, llevó calma a la comunidad:
“Me informan que Marisol y la pequeña María Fernanda ya aparecieron. Su familia pudo tener noticia de ellas y eso brinda tranquilidad después de varias horas de incertidumbre”.
El presidente municipal reconoció la respuesta social durante la búsqueda:
“A la ciudadanía, mi reconocimiento por la preocupación y la solidaridad mostrada. En situaciones así, el apoyo de la gente siempre cuenta”.
Aunque no se dieron detalles sobre las circunstancias de su localización, el caso volvió a poner sobre la mesa la urgencia de fortalecer los protocolos municipales de búsqueda inmediata y la coordinación entre autoridades y ciudadanía.
PENDIENTES Y REFLEXIONES TRAS EL CASO
Este nuevo episodio de alerta por desaparición —que lamentablemente se vuelve recurrente en diversas regiones del país— subraya la necesidad de mejorar los tiempos de reacción institucional, así como la comunicación entre autoridades, familiares y medios locales.
Si bien la localización con vida de Marisol y su hija representa un desenlace positivo, el contexto evidencia un reto permanente: asegurar mecanismos de atención temprana, difusión efectiva y protocolos sensibles al riesgo, especialmente tratándose de mujeres y niñas.










































