La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y el Gabinete de Seguridad bajo un amplio despliegue policiaco apoyado de las fuerzas federales irrumpieron desde el pasado martes en distintos puntos del municipio de Juchitán, como parte de la Operación Sable, un operativo que busca frenar la ola de violencia que mantiene en zozobra a la región del Istmo de Tehuantepec.
Más de 500 elementos de la MARINA, DEFENSA, Guardia Nacional, Agencia Estatal de Investigaciones AEI, Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana SSPC y C5 intensifican acciones directas con Operación Sable en Juchitán para reforzar seguridad se distribuyeron desde temprana hora en avenidas principales, colonias conflictivas y accesos carreteros, donde se instalaron filtros de revisión a vehículos, mototaxis y transporte público.
Las acciones incluyeron patrullajes, cateos y revisiones en establecimientos comerciales, además de operativos de inteligencia coordinados por el C5, que mantiene vigilancia en tiempo real a través de cámaras y reportes estratégicos.
De acuerdo con fuentes cercanas a la investigación, las fuerzas del orden buscan dar con el paradero de grupos delictivos responsables de recientes ejecuciones y ataques armados que han cobrado la vida de jóvenes, mujeres y menores de edad en la zona. “No se van a escatimar esfuerzos para detener a los responsables de una ola de crímenes de delitos de alto impactos, advirtieron mandos de la Fiscalía General del Estado, que encabeza las acciones junto con autoridades federales.
El fiscal general Bernardo Rodríguez Alamilla supervisó el inicio de los operativos en campo, asegurando que se dará cumplimiento a órdenes de aprehensión pendientes contra objetivos prioritarios y se ejecutarán cateos en inmuebles señalados como puntos de distribución de drogas o refugio de sicarios.
Las autoridades recordaron que, en etapas anteriores de la Operación Sable, se logró la detención de más de 80 generadores de violencia vinculados a delitos de homicidio, secuestro y extorsión, resultados que esperan replicar con esta nueva ofensiva en el Istmo.
Mientras tanto, el ambiente en Juchitán continúa tenso. Las patrullas recorren día y noche las calles mientras los habitantes observan, con esperanza y temor, el avance del operativo que busca devolver la calma a una región golpeada por la violencia.






































