La Selección Mexicana Sub-17 consiguió su clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial de Qatar 2025 de la forma más dramática posible: gracias al criterio de juego limpio.
El resultado entre Mali y Arabia Saudita (0-2) definió el destino del Tricolor. Con esa combinación, el equipo dirigido por Carlos Cariño logró colarse como la octava mejor tercera posición, acumulando tres puntos y una diferencia de goles de -2, apenas por encima de Arabia Saudita debido a su mejor registro disciplinario, según confirmó la FIFA.
La hazaña mexicana, calificada por aficionados como “el milagro de Doha”, mantiene con vida al equipo en el torneo juvenil más importante del mundo.
“EL MILAGRO” QUE LLEGÓ DESDE OTROS GRUPOS
Tras el cierre de los 72 partidos de la fase de grupos, 32 selecciones aseguraron su boleto a la siguiente ronda. México, que había quedado al borde de la eliminación tras su derrota ante Suiza, necesitaba que se cumplieran dos condiciones:
Que Mali venciera a Arabia Saudita, y
Que Austria superara a Nueva Zelanda.
Ambos resultados se concretaron el 11 de noviembre, permitiendo que México conservara la última plaza disponible.
En el Grupo L, Mali derrotó 2-0 a Arabia Saudita con goles de Raymond Bomba e Ibrahim Diakite, mientras que Austria goleó 4-1 a Nueva Zelanda, asegurando su liderato.
El “fair play” —criterio que premia la mejor conducta en tarjetas y disciplina— fue determinante: México acumuló menos amonestaciones que Arabia, lo que inclinó la balanza a su favor.
EL CAMINO DEL TRICOLOR EN QATAR
El equipo mexicano, integrante del Grupo F, debutó con derrota 2-1 ante Corea del Sur, se repuso con una victoria 1-0 sobre Costa de Marfil, y cayó 3-1 frente a Suiza en su último encuentro.
Con solo tres puntos y un balance negativo en goles, el conjunto nacional dependía completamente de los otros grupos.
Pese a las críticas por su desempeño irregular, México logró meterse entre los 32 mejores, cumpliendo su objetivo mínimo y ganando tiempo para corregir rumbo antes del próximo duelo.
MÉXICO VS ARGENTINA: EL PRÓXIMO DESAFÍO
El sorteo de los cruces determinó que México enfrentará a Argentina en los dieciseisavos de final, en lo que promete ser uno de los duelos más atractivos de la ronda.
La Albiceleste, clasificada como una de las favoritas al título, llega con paso firme y alto nivel ofensivo, mientras que México buscará dar la sorpresa y reivindicar su historia como una de las selecciones más exitosas en la categoría Sub-17.
El partido se disputará el 16 de noviembre en Doha, dentro de una jornada que incluye también los encuentros:
Senegal vs Uganda
Alemania vs Burkina Faso
Francia vs Colombia
Portugal vs Bélgica, entre otros.
UN LLAMADO A LA AUTOCRÍTICA
Aunque el pase fue celebrado, la clasificación por “fair play” refleja las carencias futbolísticas del combinado nacional. Expertos apuntan que el equipo ha mostrado poca contundencia y falta de identidad táctica, elementos que deberá corregir si quiere competir ante potencias como Argentina o Brasil.
Aldo De Nigris, integrante del cuerpo técnico, señaló tras la confirmación del pase:
“Estamos vivos, y mientras haya esperanza, vamos a pelear. Pero debemos mejorar mucho para estar a la altura de lo que representa México”.
El próximo partido será, sin duda, una prueba de fuego para la generación tricolor que sueña con revivir las glorias de 2005 y 2011.






































