La Secretaría de Marina no logró rescatar con vida al único sobreviviente del ataque perpetrado por fuerzas estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico en aguas internacionales del Pacífico.
El hecho que dejó un saldo de 14 personas muertas y ha desatado nuevas tensiones diplomáticas entre ambos países.
El ataque ocurrió el lunes pasado, como parte de las operaciones que Washington realiza desde septiembre contra presuntos cargamentos ilícitos en el Caribe y el Pacífico. De acuerdo con reportes, en ese periodo al menos 14 lanchas han sido destruidas y 57 personas han perdido la vida en dichas acciones.
Tras el incidente, el Pentágono aseguró que las autoridades mexicanas habían asumido la responsabilidad del rescate, sin embargo, la Marina mexicana no logró concretarlo, lo que agravó la fricción entre ambos gobiernos.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó su rechazo a las operaciones unilaterales del gobierno estadounidense, afirmando:
“No estamos de acuerdo con estas intervenciones.”
Asimismo, manifestó su preocupación por posibles violaciones a la soberanía nacional, especialmente si las acciones ocurrieron dentro de la zona económica exclusiva de México, y advirtió que su gobierno espera esclarecer si entre los fallecidos había ciudadanos mexicanos.
El episodio se suma a una serie de tensiones que han marcado la cooperación bilateral en materia de seguridad marítima y combate al narcotráfico, un tema que vuelve a poner sobre la mesa los límites de la intervención estadounidense en operaciones regionales.










































