El alumnado, padres de familia, así como el personal docente y administrativo de la escuela primaria Benito Juárez se unieron para recrear nuevamente un cementerio para recordar a personajes de la historia mexicana. Además de un tapete monumental de arena alusivo al Benemérito de las Américas, en el que se plasman varias etapas de su vida, y un altar en memoria de los difuntos.
DOCE AÑOS DE TRADICIÓN

Estas actividades son realizadas cada año, desde los últimos 12, para motivar a la población estudiantil a preservar una de las tradiciones más emblemáticas de Oaxaca y del país, pero con un contenido didáctico sobre la historia.
Juan Narváez Andrés, presidente del comité de padres de familia de la primaria Benito Juárez, y Edna Clarisa Villalobos Carranza, del programa La Escuela es Nuestra, comentan que estas actividades son una manera de abonar a la educación. Pero también para sumarse a las tradiciones.
En esta ocasión, el cementerio está dedicado a personajes que fueron claves en el gobierno de Benito Juárez al frente del país o de otros momentos de la historia. Por ejemplo, Porfirio Díaz, un oaxaqueño que también llegó al poder; Ignacio Mejía, Justo Sierra, Ignacio Zaragoza, Margarita Maza y José María Lafragua.
En cada tumba hay imágenes de los personajes, así como un texto sobre su vida y obra.
Para las tumbas en memoria de los personajes históricos, se organizan por grupos y también se incluye la colaboración de las madres y padres de familia.
En cuanto al tapete de arena, que se basa en los que se usan para el ritual de la levantada de cruz, se retomaron los momentos de la vida de Juárez. Por ejemplo, de cuando era un niño y pastoreaba las ovejas en su natal Guelatao. Su frase emblemática de que “El respeto al derecho ajeno es la paz” también forma parte del tapete.
Tanto el cementerio de personajes históricos como el tapete y el altar pueden ser visitados por el público en general.









































