El cambio climático sigue rompiendo récords y ahora también fronteras naturales. Islandia, uno de los últimos lugares del planeta donde nunca se habían registrado mosquitos, ha dejado de ser un “refugio libre” de estos insectos. Por primera vez, se detectaron ejemplares de la especie Culiseta annulata en el país, un hecho que preocupa a los científicos y refuerza las alertas sobre los efectos del calentamiento global.
EL HALLAZGO QUE ROMPIÓ UNA BARRERA NATURAL
El descubrimiento fue realizado por Bjorn Hjaltason, un entusiasta de los insectos que observaba polillas en el valle glaciar de Kjós, al suroeste de Reikiavik.
Mientras monitoreaba con trampas de vino, Hjaltason encontró dos mosquitos hembra y un macho, que más tarde fueron confirmados por el Instituto Islandés de Historia Natural como Culiseta annulata, una especie capaz de resistir bajas temperaturas.
Hasta ahora, solo Islandia y la Antártida permanecían libres de mosquitos, gracias a su clima extremadamente frío y la escasez de agua estancada, donde estos insectos suelen reproducirse. Sin embargo, el calentamiento global ha cambiado el panorama.

UN RÉCORD DE CALOR HISTÓRICO EN ISLANDIA
Durante la primavera de 2025, Islandia rompió varios récords de temperatura. El país registró más de 20 °C durante diez días consecutivos y alcanzó su día más caluroso en mayo, con 26.6 °C en el aeropuerto de Egilsstaðir, algo nunca antes visto.
Según expertos citados por la BBC, este aumento inusual de calor podría estar directamente relacionado con los efectos del cambio climático global.
Un estudio de la Red Mundial de Información sobre Salud y Calor advierte que los ecosistemas fríos, como el islandés, son especialmente vulnerables a pequeñas variaciones de temperatura, lo que podría alterar su equilibrio ecológico.
¿CÓMO LLEGARON LOS MOSQUITOS A ISLANDIA?
El entomólogo Matthías Alfreðsson, del Instituto Islandés de Historia Natural, declaró a CNN que aún no se conoce el origen exacto de los insectos. Se sospecha que podrían haber llegado al país a través de barcos o contenedores marítimos provenientes del extranjero.
Hjaltason compartió la misma hipótesis: “Si tres de ellos aparecieron directamente en mi jardín, probablemente había más”, dijo.
UNA SEÑAL DEL CAMBIO CLIMÁTICO
La llegada de mosquitos a Islandia marca un antes y un después para el ecosistema del país. Los expertos señalan que este hecho es una nueva evidencia de cómo el calentamiento global está modificando la distribución de especies en todo el planeta, incluso en los lugares más fríos y remotos.
El Instituto Islandés de Historia Natural monitoreará la próxima primavera para determinar si la especie logra establecerse de forma permanente.











































