El clima de violencia volvió a sacudir al norte del Istmo de Tehuantepec. Dos personas —una mujer y un hombre— fueron localizadas sin vida, ejecutadas, según datos preliminares, con el llamado “tiro de gracia”, a la altura del tramo carretero Boca del Monte–Colonia Cuauhtémoc, una vía rural poco transitada que conecta comunidades agrícolas del municipio de Matías Romero Avendaño.
De acuerdo con el informe preliminar de la Policía Municipal, los cuerpos fueron descubiertos alrededor de las 06:30 horas del sábado por campesinos que se dirigían a sus parcelas. Las víctimas se encontraban tendidas entre la maleza, a escasos metros del pavimento, en una zona que, según lugareños, carece de alumbrado y vigilancia.
LOS CUERPOS: VIOLENCIA EXTREMA
El hombre, de aproximadamente 35 años, vestía playera gris de manga larga, short rojo y tenis deportivos. Presentaba cuatro impactos de bala en el torso y extremidades, además del disparo letal en la cabeza, signo inequívoco de una ejecución planificada.
La mujer, de edad similar, vestía blusa amarilla de tirantes y licra ajustada negra. Según peritos, recibió tres impactos de arma de fuego antes del disparo mortal en la cabeza. Ambos cuerpos mostraban signos de haber sido arrastrados hasta el lugar donde finalmente fueron abandonados.
Peritos de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) realizaron el levantamiento de los cuerpos y el embalaje de varios casquillos percutidos calibre 9 mm, presumiblemente utilizados en la agresión.
SILENCIO Y TEMOR ENTRE HABITANTES
Vecinos de la zona evitaron acercarse mientras las autoridades acordonaban el área. Algunos testigos, bajo reserva de identidad, señalaron que la noche anterior escucharon detonaciones de arma de fuego cerca de la media noche, pero nadie salió de sus viviendas por temor a represalias.
“Ya estamos acostumbrados a los disparos, pero ahora sí se sintieron muy cerca”, comentó un habitante de Boca del Monte. El miedo se ha vuelto parte del paisaje cotidiano en esta región, donde la presencia policial es mínima y los delitos se multiplican.
IMPUNIDAD QUE SE NORMALIZA
De acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Oaxaca acumula más de 570 homicidios dolosos en lo que va del año, 60 de ellos en la región del Istmo, una cifra que preocupa por el repunte de ejecuciones con signos de tortura o “ajuste de cuentas”.
La FGEO mantiene la línea de investigación abierta, aunque no descarta una posible conexión con grupos criminales locales. Fuentes extraoficiales señalan que la forma de ejecución y el tipo de armas utilizadas coinciden con otros casos ocurridos en los municipios de Juchitán y Santa María Petapa, donde operan células vinculadas al tráfico de drogas y robo de combustibles.
AUTORIDADES SIN RESPUESTA
Pese a la gravedad del hecho, no se reportaron detenciones ni la identificación de los responsables. La zona, denuncian pobladores, carece de cámaras de seguridad y patrullajes constantes, lo que facilita el abandono de cuerpos sin testigos ni evidencia inmediata.
Organizaciones civiles de la región han exigido a la Secretaría de Seguridad Pública de Oaxaca reforzar la vigilancia en los accesos carreteros y transparentar las investigaciones, ya que “los crímenes se acumulan y nadie paga por ellos”.







































