Mauricio del Villar Zamacona, integrante del equipo coordinador de la Campaña Oaxaca sin Chatarra, aplaudió el impuesto que aprobó la Cámara de Diputados federal a las bebidas saborizadas, como una forma de desalentar el consumo de refrescos.
Recordó que México es el país consumidor número uno de refrescos a nivel mundial, mientras que Oaxaca ocupa la tercera posición de los estados al consumir entre 200 a 250 litros por persona al año, solo después de Tabasco y Chiapas.
Al reiterar su confianza en la disminución de este tipo de productos en la entidad con el aumento de este impuesto del 87% a partir de 2026, el integrante de la Campaña Oaxaca sin Chatarra, aseguró que esta acción representa un paso importante.
El costo en atención a la salud
“Por un lado estamos tapizados de mercadotecnia de las empresas y por otro lado, cuando se les quiere poner topes a estos productos que literalmente están matando a la población mexicana, ahora sí dicen que están afectando el bolsillo, cuando no contabilizan la cantidad de dinero que las familias invierten en la salud de sus hijos al consumir tanto refresco”.
Además de este impuesto, consideró que las autoridades deben limitar aún más el actuar de estas empresas, “que prácticamente tienen distribuidos los refrescos hasta en la última comunidad más lejana del país”.
“El consumo de estos alimentos no solo afecta la salud, sino contribuye a la contaminación del planeta”, recordó en entrevista para esta casa editorial.
Cabe recordar que apenas este miércoles, la Cámara de Diputados federal aprobó impuestos y aumentos a sueros, refrescos, tabaco y videojuegos con contenido violento, que entrarán en vigencia a partir de 2026 si el Senado lo aprueba.
El Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) se daría a bebidas saborizadas con un incremento del 87%, lo cual incluye también a sueros orales que contengan azúcares, edulcorantes y otros aditivos.









































