Una celebración tradicional en Oaxaca estuvo a punto de convertirse en tragedia. Un video difundido en redes sociales captó el momento exacto en el que una menor de edad estuvo a segundos de ser alcanzada por una explosión de pirotecnia, durante una calenda realizada el pasado 22 de septiembre en el Centro Histórico de la capital oaxaqueña.
¡El peligro disfrazado de tradición! Explosión de pirotecnia pone en riesgo la vida de una menor en Oaxacahttps://t.co/sKc5FNCqAj pic.twitter.com/D58SCDdTMK
— El Imparcial de Oaxaca (@ImparcialOaxaca) October 7, 2025
La marcha festiva conmemoraba el 51 aniversario del Sindicato Autónomo de Empleados y Trabajadores al Servicio del Ayuntamiento de Oaxaca de Juárez, sin embargo, el evento quedó marcado por la irresponsabilidad y el peligro latente del uso de explosivos en espacios públicos.
UNA EXPLOSIÓN QUE CASI CUESTA UNA VIDA
En el video, grabado por asistentes y ahora viral en distintas plataformas, se observa una unidad motorizada tipo motocarro transitando sobre la calle Aldama, casi esquina con Flores Magón. En la batea del vehículo hay pirotecnia apilada y una niña sentada entre los objetos.
Luego, en cuestión de segundos, la pirotecnia se activa repentinamente. Se escuchan gritos y una mujer —al parecer familiar de la menor— reacciona con rapidez, logrando que ambas salten del vehículo antes de la explosión. El estallido dispersa los restos de cohetes y otros productos, como cervezas, en el aire. Solo milésimas de segundo marcaron la diferencia entre un susto y una tragedia.
REDES ESTALLAN: “¿HASTA CUÁNDO LA IGNORANCIA?”
El video no solo generó indignación, también abrió un debate en redes sociales sobre el uso imprudente de pirotecnia en eventos públicos, especialmente cuando hay menores involucrados.
Algunos comentarios reflejaron frustración y crítica directa:
“¿Por qué ese maldito afán de quemar cohetes?”
“De verdad, hasta dónde llega la ignorancia e imprudencia.”
“Lo peor es que lo hacen en nombre de la religión.”
“Ya debería haber una ley que prohíba el uso de pirotecnia en estos eventos.”
Otros comentarios, con tono burlesco o agresivo, también reflejan la polarización del tema:
“Todo mundo parecen id0t4s.”
“Gente fanática y pndj4.”
Este tipo de respuestas, aunque polémicas, dan cuenta del hartazgo social ante accidentes que se repiten año con año y que podrían evitarse con regulación y prevención.
ENTRE LA TRADICIÓN Y LA NEGLIGENCIA
El incidente evidencia una tensión constante entre la preservación de tradiciones y la necesidad urgente de garantizar seguridad pública. Las calendas forman parte del corazón cultural de Oaxaca, pero el uso desmedido y desorganizado de pirotecnia convierte la celebración en riesgo.
La situación expone la falta de regulación, supervisión y protocolos mínimos para garantizar que, en nombre de la fiesta, no se ponga en riesgo la vida de niñas, niños y adultos.
¿SEGUIREMOS NORMALIZANDO EL PELIGRO?
A pesar del impacto del video y la crítica generalizada, hasta el momento no se ha informado de alguna sanción a los organizadores, ni se ha emitido posicionamiento oficial sobre posibles medidas preventivas.
En un estado como Oaxaca, donde la cultura festiva es profundamente valorada, urge establecer un equilibrio entre tradición y responsabilidad. Lo ocurrido no puede quedar como una simple anécdota viral: una niña casi pierde la vida frente a decenas de personas que celebraban sin prever los riesgos.
UN LLAMADO A LA REFLEXIÓN, NO AL ESCARNIO
Este no debe ser un caso más que pase del asombro al olvido. Más allá de los comentarios en redes, es necesaria una discusión pública seria sobre la regulación del uso de explosivos en eventos comunitarios, sin caer en la descalificación fácil ni el desprecio a las costumbres.
La vida de una menor estuvo en peligro. No por una fatalidad inevitable, sino por una cadena de negligencias evitables.










































