El arzobispo de Antequera Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, exhortó a la feligresía a vivir la fe no solamente en las actividades de la iglesia católica sino en la vida diaria, en la convivencia con la familia y las demás personas. También, a valorar el amor, la salud, la tranquilidad y otras cosas intangibles por sobre lo material o el dinero, ya que los primeros son más importantes.
Desde la catedral de la ciudad de Oaxaca, el arzobispo reflexionó sobre el poder de la fe, los momentos en que Dios le va otorgando los dones a través de los sacramentos y que espera recoger los frutos de lo que ha dado a cada persona a través de cómo vive su día a día.
“Usted tiene la capacidad de creer, la capacidad de esperar y la capacidad de amar, dones divinos, gracias especiales que Dios le quiso regalar a usted desde el día que lo llamó a ser su hijo, en adopción, en su bautismo”, comentó.
También habló de la sabiduría, inteligencia, ciencia, consejo, fortaleza, piedad y temor de Dios, dones conseguidos mediante la confirmación y otros más como los dados en el bautismo y el matrimonio.
Sin embargo, reiteró su llamado y reflexión sobre la fe, de la cual dijo que es una vivencia y que se pone a prueba en momentos difíciles, pero también cuando se pide algo a Dios y para lo cual es necesario esforzarse, trabajar por ello, no solamente esperarlo.
“Hay momentos en que somos probados, porque nos pasa algo. ¿Cómo es nuestra vivencia en esa relación con Dios?”, dijo.
Al reflexionar sobre las bendiciones divinas, monseñor comentó que muchas veces las personas esperan tener lo que los otros y cuestionan por qué a ellos les va bien materialmente.
“¿En recursos, ahí ve la bendición divina, en recursos materiales? ¿no ve la bendición divina en la alegría de amarse, en la alegría de vivir en paz, en la alegría de luchar juntos? ¿no ve la bendición divina ahí? ¿en la salud que tiene su familia, en una pobreza?”.
“A veces, queremos perder la paz ambicionando tener, como si esa fuera la única bendición. Usted, en lo personal tiene paz, tiene alegría, tiene gozo, es feliz con su familia, sí, le faltan muchas cosas, no tiene recursos, esto, aquello, pero son felices, son felices. Eso se llama bendición divina, eso se llama, desde el corazón, vivir la fe, vivir la fe”, apuntó.







































