Lo que parecía una mañana más de trabajo para Armando “N”, mototaxista de la región del Istmo, terminó en tragedia en la carretera federal Juchitán–Tehuantepec. El hombre, que según sus familiares se dirigía a una reunión en una colonia popular, fue embestido por un autobús de pasajeros cerca del paraje conocido como “Pepe y Lolita”.
El impacto fue tan violento que el autobús de la línea Autotransportes Istmeños terminó fuera de la cinta asfáltica, y el mototaxista murió al instante. Además, varios pasajeros resultaron lesionados, aunque no se ha especificado la gravedad de sus heridas.
EL CHOQUE QUE DESATÓ EL CAOS
De acuerdo con testigos, el mototaxi fue arrastrado varios metros antes de que el autobús se detuviera. La escena fue impactante: escombros, gritos y víctimas. Minutos después, elementos de la Policía y cuerpos de emergencia arribaron para acordonar la zona y atender a los heridos.
Paramédicos confirmaron el deceso del conductor del mototaxi, quien fue posteriormente identificado por sus familiares. Su cuerpo quedó tendido a un costado de la vía, entre la maleza, mientras los lesionados eran trasladados a hospitales cercanos.
VERSIONES ENCONTRADAS Y UNA INVESTIGACIÓN ABIERTA
Hasta el momento, la versión oficial de los hechos no ha sido confirmada. Sin embargo, han comenzado a circular dos versiones principales:
Que el mototaxista habría invadido la carretera de manera imprudente, lo que provocó el impacto.
Que el autobús circulaba a exceso de velocidad, lo que impidió frenar a tiempo.
La Fiscalía y Tránsito estatal ya investigan el caso para determinar responsabilidades. Peritos trabajan en la recopilación de evidencias y testimonios para reconstruir lo sucedido.
ENTRE LA VULNERABILIDAD Y LA FALTA DE CONTROL VIAL
Este accidente vuelve a poner sobre la mesa la vulnerabilidad de quienes se trasladan en mototaxis, un medio común en la región pero poco regulado en materia de seguridad vial. A ello se suma la frecuente imprudencia de conductores de vehículos de transporte pesado, como los autobuses interurbanos, que a menudo circulan con exceso de velocidad.
¿Dónde queda la responsabilidad institucional? ¿Por qué un mototaxi circulaba en una carretera federal? La vía federal carece de vigilancia constante, señalización adecuada y acciones preventivas ante el creciente número de accidentes fatales.
UN LLAMADO A LA JUSTICIA Y LA PREVENCIÓN
La muerte de Armando no debe ser una estadística más. Su historia es la de muchos accidentes viales en el Istmo, donde las carreteras son mal vigiladas y compartidas por vehículos de todo tipo.
Mientras la familia vela a su ser querido, la sociedad exige justicia, pero también una política de movilidad que salve vidas y no las ponga en juego.







































