El discurso de “percepción de inseguridad” vuelve a chocar con la realidad oaxaqueña. Esta vez, ni el sistema de transporte público BinniBus se libró de la delincuencia. Una de sus unidades fue víctima de un robo mientras realizaba su ruta frente a la Central de Abasto, una de las zonas más transitadas —y problemáticas— de la ciudad de Oaxaca.
Los hechos ocurrieron la mañana del viernes 3 de octubre de 2025, cuando la unidad C10, que cubre la ruta RT-01 Kayaal Yuroo Viguera-Xoxocotlán, sufrió el robo de una tableta electrónica, herramienta indispensable para la operación del servicio.
“APAGUEN EL AIRE”, ABRAN LAS VENTANAS… Y LA OPORTUNIDAD PARA ROBAR
Según el comunicado oficial de BinniBus, el robo se produjo cuando la unidad circulaba a baja velocidad a la altura de la Central de Abasto. A petición de usuarios que solicitaron apagar el aire acondicionado, las ventanillas fueron abiertas, momento que el ladrón aprovechó para sustraer el dispositivo desde el exterior.
“Una persona aprovechó que la ventanilla estaba abierta”, señaló BinniBus en su informe, agregando que la tableta robada es el dispositivo utilizado para dar de alta los servicios.
DENUNCIA ANUNCIADA, PERO ¿CONSECUENCIAS?
La Dirección del Sistema de Transporte Colectivo Metropolitano informó que presentará una denuncia ante la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) y colaborará con las investigaciones. Aseguraron que pondrán a disposición los videos de las cámaras de vigilancia de la unidad.
“Se presentará la denuncia correspondiente… BinniBus colaborará con esta autoridad”, afirma el boletín institucional.
Sin embargo, usuarios y ciudadanos han comenzado a cuestionar la efectividad de las medidas de seguridad, especialmente en zonas como la Central, que acumula denuncias por robos, asaltos y otros delitos.
UNA CENTRAL CADA VEZ MÁS INCONTROLABLE
La Central de Abasto, centro neurálgico del comercio en Oaxaca, se ha convertido también en un punto rojo para la seguridad. A pesar del flujo constante de unidades de transporte, presencia policial y miles de personas al día, los actos delictivos continúan sin freno.
La reacción ciudadana ante este nuevo caso no se hizo esperar. En redes sociales, un comentario resume el sentir popular con ironía:
“Ni el BinniBus se salva de la inseguridad en la Central. Lo bueno que solamente es la percepción de inseguridad”, escribió un usuario.
UNA ALERTA MÁS EN UN SISTEMA EN RIESGO
Este hecho, aunque aparentemente menor, revela un problema de fondo: la vulnerabilidad del transporte público, incluso el más moderno, frente a un entorno urbano que no garantiza condiciones mínimas de seguridad. La apertura de ventanillas por necesidad básica no debería traducirse en un riesgo directo para el patrimonio del servicio.
El llamado es claro: si ni las unidades en movimiento están a salvo, ¿qué se puede esperar del resto del espacio público en Oaxaca?





































