Lo que comenzó como una mañana tranquila en el Fraccionamiento Santo Domingo, en el municipio de Santo Domingo Barrio Bajo, se convirtió en una escena de caos y horror tras el ataque de un enjambre de abejas que, según reportes preliminares, dejó varias personas heridas y al menos una persona muerta en el lugar.
Una imagen que circuló en redes sociales —no confirmada por autoridades— muestra a un adulto mayor tendido sin vida en plena vía pública. Horas más tarde, información también extraoficial elevó el número de fallecidos a tres. Aunque ninguna instancia oficial ha salido a confirmar o desmentir la cifra.
PANDEMIA DE MIEDO Y DESINFORMACIÓN
La confusión informativa ha sido otro de los ingredientes del día. Habitantes del fraccionamiento y zonas aledañas han recurrido a redes sociales para pedir ayuda, difundir advertencias o simplemente expresar su temor ante la ausencia de una comunicación clara por parte de las autoridades.
“La gente está asustada, nadie sabe si ya pasó el peligro o si el enjambre sigue activo”, señaló una vecina del fraccionamiento que pidió el anonimato. “Lo peor es que no hay nadie que dé la cara o confirme qué pasó realmente”.
AYUNTAMIENTO ALERTA… PERO NO ACLARA
Mientras la situación sigue sin esclarecerse, el Gobierno Municipal de la Villa de Etla, emitió un aviso general sin hacer mención a las personas afectadas ni al número de víctimas. En el breve comunicado se limita a alertar a la población:
“Se ha detectado la presencia de un enjambre de abejas en la comunidad.
Se recomienda a las y los habitantes:
Evitar acercarse o provocar a las abejas.
No intentar mover el enjambre por cuenta propia.
Mantener a los niños y mascotas alejados de la zona.
En caso de emergencia, comunicarse con Protección Civil Municipal.”
Aunque la advertencia fue difundida como una medida preventiva, llega tarde para quienes ya resultaron heridos o, presuntamente, fallecieron a causa del ataque.
UNA RESPUESTA TARDE, UNA POBLACIÓN EXIGENTE
Hasta el momento, no hay versiones oficiales del número exacto de personas lesionadas, tampoco se ha aclarado el tipo de abejas involucradas ni si el enjambre ha sido contenido o trasladado.
Vecinos exigen transparencia y acción inmediata. “No se trata solo de decir ‘tengan cuidado’, alguien tiene que dar explicaciones y garantizar que esto no vuelva a pasar”, reclamó un residente visiblemente molesto.
UN PROBLEMA RECURRENTE, POCO ATENDIDO
Los ataques de abejas no son nuevos en Oaxaca. Cada año, al menos una decena de municipios reporta casos similares durante temporadas de calor o lluvias. Sin embargo, la falta de protocolos reactivos y preventivos, así como la nula capacitación de las autoridades locales, los convierte en emergencias peligrosamente mal manejadas.
La tragedia de Santo Domingo es otra señal de alerta que no puede ser ignorada ni minimizada con comunicados genéricos.
La comunidad exige claridad. Hasta que no haya una versión oficial transparente y verificable, la incertidumbre seguirá siendo tan peligrosa como el enjambre que sembró el terror.






































