La madrugada de este 29 de septiembre, una adolescente fue hallada semidesnuda, herida y con evidentes signos de violencia sexual en la carretera a San Miguel Peras. Justo, a la altura del paraje conocido como “La Lobera”, en el municipio de la Villa de Zaachila.
De acuerdo con los primeros reportes policiales, la menor fue localizada entre arbustos, con una herida provocada por arma de fuego. Además de claros indicios de una agresión sexual. Vestía un pantalón de mezclilla negro, una sudadera verde y tenis blancos, prendas que no fueron suficientes para protegerla del salvaje ataque.
Paramédicos del municipio acudieron al sitio y, tras evaluar su estado crítico, la trasladaron de urgencia en código rojo al Hospital Civil de Oaxaca. Su estado de salud, hasta el cierre de esta nota, se mantiene reservado.
IMPUNIDAD Y CRISIS DE VIOLENCIA DE GÉNERO
Este hecho se suma a una larga lista de ataques brutales contra mujeres y adolescentes en Oaxaca, entidad que enfrenta una profunda crisis de violencia feminicida.
Por otra parte, el caso vuelve a encender las alarmas sobre el riesgo permanente que enfrentan las mujeres en espacios públicos, caminos rurales y carreteras, donde muchas veces no hay vigilancia ni protocolos de seguridad.
FGEO: INVESTIGACIÓN CON PERSPECTIVA DE GÉNERO
La Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO) emitió un comunicado pocas horas después del hallazgo, en el que informó que ya se iniciaron las investigaciones, supuestamente “con perspectiva de género”.
“La víctima fue localizada a un costado de la carretera que comunica a Zaachila con Santa Inés del Monte, en el tramo conocido como ‘La Lobera’. Tras recibir el reporte, este 29 de septiembre de 2025, la FGEO desplegó un equipo multidisciplinario para realizar los trabajos ministeriales y periciales en el lugar de los hechos”, indicó la institución.
Asimismo, la FGEO aseguró que mantiene el compromiso de realizar investigaciones especializadas para esclarecer los delitos cometidos contra mujeres.
“Las investigaciones iniciales […] buscan establecer la forma en que sucedieron los hechos”, afirmaron.
LA REALIDAD DETRÁS DEL PROTOCOLO
A pesar de los protocolos anunciados por la Fiscalía, los hechos evidencian la limitada capacidad del Estado para prevenir este tipo de ataques. Las agresiones sexuales seguidas de intentos de feminicidio no son casos aislados: son parte de un patrón sistemático de violencia que afecta principalmente a adolescentes y mujeres jóvenes en Oaxaca.
La falta de información transparente por parte de las autoridades y el habitual rezago en la impartición de justicia son dos factores que alimentan la impunidad. Mientras tanto, colectivos feministas y organizaciones de derechos humanos han comenzado a exigir justicia, protección efectiva y seguimiento público del caso.
UNA LLAMADA URGENTE A LA ACCIÓN
Lo ocurrido en “La Lobera” no puede reducirse a una estadística más. Es un crimen que interpela directamente al Estado, a sus instituciones y a la sociedad. La vida de una adolescente estuvo —y sigue estando— en riesgo por la falta de garantías mínimas de seguridad.
Cada caso como este nos recuerda que la violencia de género no es una excepción, sino una emergencia estructural. La justicia no puede seguir esperando.






































