La filtración de la primera evaluación psicológica de Lex Ashton “N”, conocido en redes como “El Asesino del CCH Sur”, ha revelado una serie de elementos que retratan un perfil perturbador: un entorno familiar fragmentado, antecedentes psiquiátricos en su círculo cercano, bullying escolar constante y una salud mental deteriorada desde la adolescencia.
Aunque la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) confirmó la autenticidad del documento, también aclaró que se trata de una evaluación inicial, y que un equipo especializado ya trabaja en una valoración más profunda que será integrada formalmente a la carpeta de investigación.
DEL BULLYING A LA AGRESIÓN: UNA HISTORIA DE VIOLENCIA INTERNA
El informe, elaborado por personal del Hospital General Regional No. 2 del IMSS en Villa Coapa, revela que Lex Ashton admitió haber sido víctima de bullying desde su infancia escolar, un factor que él mismo señala como el origen de sus impulsos homicidas. En su declaración, aseguró que su intención era asesinar a seis estudiantes durante su ataque del 22 de septiembre en el CCH Sur.
“El bullying que sufrí fue lo que me motivó a matar”, expresó durante su evaluación psicológica.
En el ataque, logró asesinar a un estudiante y dejó herido a un trabajador administrativo, quien, según el propio agresor, frustró su plan de matar a más personas. Posteriormente, intentó quitarse la vida lanzándose desde un edificio, aunque solo sufrió fracturas en ambas piernas.
ENTORNO FAMILIAR: UNA HISTORIA MARCADA POR LA ENFERMEDAD MENTAL
Lex Ashton refirió haberse criado en una “familia desintegrada”, marcada por el abandono de su padre hace más de diez años. El mismo padre fue diagnosticado con trastorno bipolar, y su hermana con depresión clínica, además de haber sobrevivido a un intento de suicidio. Sobre la madre del joven no se menciona nada en el informe, un silencio que puede ser tan revelador como inquietante.
Estos antecedentes familiares forman parte del contexto que la autoridad judicial analizará para valorar la dimensión psicológica de sus actos, sin que esto represente una justificación legal.
DEPRESIÓN, RECAÍDAS Y UN PLAN PREMEDITADO
En enero de 2024, Lex Ashton enfrentó un cuadro severo de depresión, por el cual recibió atención psicológica durante seis meses. Asegura que mostró mejoría, pero en agosto sufrió una recaída, luego de que le diagnosticaron litiasis renal (piedras en el riñón). Esta condición, combinada con su estado emocional, habría acelerado su descenso hacia la violencia.
El diagnóstico preliminar indica un episodio depresivo grave con síntomas psicóticos, aunque se está a la espera del dictamen completo que emita el equipo de especialistas forenses de la FGJCDMX.
BAJO CUSTODIA, A LA ESPERA DE ENFRENTAR LA JUSTICIA
Lex Ashton permanece bajo custodia policial mientras continúa hospitalizado. La Fiscalía capitalina confirmó que, en cuanto se recupere físicamente, será presentado ante las autoridades para enfrentar cargos por homicidio calificado y lesiones dolosas.
En tanto, el CCH Sur continúa con actividades académicas suspendidas, mientras se realizan trabajos periciales y de contención emocional para la comunidad estudiantil.
UN CASO QUE PONE EN EVIDENCIA LAS FISURAS DEL SISTEMA
Este hecho no solo es un reflejo individual de un joven que colapsó, sino también una llamada de atención para el sistema educativo, el entorno familiar y las instituciones de salud mental. El caso Ashton revela una serie de señales de alerta que nadie atendió a tiempo: el aislamiento, el acoso escolar, los antecedentes familiares y las recaídas depresivas no fueron suficientes para activar mecanismos preventivos.
Resulta urgente preguntarse:
¿Quién debe actuar ante estos signos? ¿La escuela? ¿La familia? ¿El Estado?
LA SALUD MENTAL NO PUEDE ESPERAR
Este contenido es exclusivamente informativo y no busca justificar ni glorificar actos violentos. Si tú o alguien cercano enfrenta pensamientos suicidas, depresión o alguna crisis emocional, puedes comunicarte a la Línea de la Vida: 800 911 2000. Atención gratuita, 24/7, con profesionales capacitados.
Porque prevenir es actuar antes de que sea demasiado tarde.







































