En el marco de la celebración de San Cipriano Obispo, en el barrio del mismo nombre en el municipio de Tamazulápam Villa del Progreso, se llevó a cabo el torneo de pelota mixteca modalidad hule, con la finalidad de continuar con la conservación de los deportes prehispánicos.
De acuerdo con la información recopilada por el cronista Nahúm Guzmán Nava, este deporte se juega entre dos equipos, en una cancha larga y estrecha: se golpea con la mano una pelota pequeña y dura, del tamaño de una pelota de tenis; para protegerse de los golpes y para dar más fuerza, los jugadores usan unos guantes muy pesados, de piel y madera, de tres o cuatro kilos.
Mencionó que aún se disputan encuentros en pueblos como Tamazulápam y Tejúpam de la Unión, aunque ha disminuido la cantidad de participantes, pero se realizan torneos con equipos de localidades cercanas.

Rememoró que pueblos como Xacañi de Santo Domingo Yanhuitlán y Jaltepec, son pueblos que aún continúan trasmitiendo la tradición de este deporte, donde los migrantes envían apoyos para que los jóvenes puedan realizar sus torneos y convoquen a otras comunidades.
Mencionó que esta modalidad de hule, es más popular entre algunos de estos pueblos debido a que la practicidad que tiene la bola, a diferencia de la pelota de forro, la cual, además de requerir una mayor elaboración, es un poco más pesada y de difícil maniobrabilidad.
Finalmente, ya sea de forro o de hule, los pueblos de la Mixteca continúan preservando este deporte ancestral, y aunque en algunos pueblos lo realizan solamente durante sus fiestas patronales, otras ciudades más grandes tienen sus torneos regulares, con la esperanza de que cada día crezca más el amor de los jóvenes por la pelota mixteca.







































