El río Atoyac tiene al menos 58 descargas de aguas negras que desembocan en el cauce del afluente, indicó Julián Rubén Díaz, Director General del Organismo de Cuenca Pacífico Sur de Conagua al señalar que, en 2026 podrían quedar atendidas estas descargas y las del río Salado en busca de saneamiento de los principales ríos que cruzan por la zona metropolitana de la ciudad de Oaxaca.
Además, el funcionario federal indicó que, para ir revisando el impacto que tienen las obras de saneamiento en el mejoramiento de la calidad del agua, se han considerado 8 puntos de monitoreo permanente del líquido que fluye en en el cuerpo hídrico y si estas acciones contribuyen a resolver el problema de la contaminación que afecta a los capitalinos.
El titular de la representación de Conagua aceptó que en el Atoyac hay extracción de materiales y, además, tiraderos clandestinos. Refiriéndose indirectamente a los vertederos de basura que realizaba los gobiernos municipales y estatal, indicó que “ya se están retirando y “se están llevando a otro lugar”, que en este caso sería en los límites de San Antonio de la Cal y Santa Cruz Xoxocotlán.
CLAUSURAS A EXTRACCIÓN CLANDESTINA DE MATERIALES
Luego de años de denuncias ciudadanas respecto a la extracción de materiales pétreos y arena del lecho del Río Atoyac, Rubén Díaz indicó que se retirará esta extracción que se lleva a cabo de manera y sin las técnicas adecuadas. “Estas serán cerradas, clausuradas”, advirtió el funcionario.
Respecto a las 58 descargas de aguas negras contabilizadas, reiteró que aún faltan 24 por conectar a lo largo del Atoyac y que corresponden a los diferentes municipios situados en la zona metropolitana.
COMISIÓN DE SANEAMIENTO
En abril de este año se instaló la Comisión para el Saneamiento de los Ríos Atoyac y Salado que unifica esfuerzos de los tres órdenes de gobierno para la limpieza de estos afluentes.
En el año 2019, un juicio de amparo promovido por Litigio Estratégico Indígena se ordenó a las “autoridades responsables” realizar acciones para la protección ambiental, específicamente por lo que hace al vertimiento de aguas residuales de los Ríos Atoyac y Salado.
Apenas el año pasado, 5 años después del amparo hay evasión de la autoridad para su cumplimiento, sostuvo hace un año Mariana Yáñez Unda, vicepresidenta de Litigio Estratégico Indígena.
En un comunicado, el gobierno indicó que “aproximadamente el 60 por ciento de la tubería que descargaba sus aguas en estos afluentes ya han sido intervenidas”, estimó que más de 5 millones 417 mil 895 metros cúbicos (Mm3) de agua contaminada llegan a estos cauces cada año.





































