La noche del 28 de mayo de 2024 quedó marcada en la memoria de la comunidad de Piedra Virgen, en San Pedro Pochutla. Eran cerca de las 21:30 cuando el silencio de la costa fue interrumpido por los gritos que salían de una humilde vivienda, un adolescente de apenas 13 años pedía auxilio, herido en el brazo y la cabeza tras haber sido atacado con un machete. Dentro de la casa, su madre, María de la Luz V.G., desesperada trató de socorrerlo, pero ese gesto de protección desencadenó la tragedia.
El agresor, identificado como G.L.L., no dudó en seguirla hasta el interior del domicilio, donde la atacó con la misma violencia. La mujer cayó al piso gravemente herida; las lesiones fueron tan severas que terminaron con su vida en cuestión de minutos.
El adolescente sobrevivió, pero con cicatrices físicas y emocionales que lo acompañarán para siempre. Los vecinos, alertados por la escena, dieron aviso a las autoridades, mientras el agresor emprendía la huida.
La respuesta de la Fiscalía
La Vicefiscalía Regional de la Costa abrió de inmediato una investigación. Elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) siguieron la pista del presunto feminicida, hasta lograr su detención en calles de San Pedro Pochutla, donde fue sorprendido con una orden de aprehensión en su contra.
G.L.L. fue puesto a disposición de la autoridad ministerial y ahora enfrenta cargos por feminicidio y lesiones calificadas.
Un crimen que sacudió a la Costa
El caso de María de la Luz y su hijo refleja una de las violencias más extremas: la que invade el hogar, destruye familias y deja comunidades enteras sumidas en el miedo.
La Fiscalía de Oaxaca asegura que llevará el caso con todo el rigor de la ley, buscando justicia para la mujer asesinada y el adolescente lesionado. Mientras tanto, en Piedra Virgen, los vecinos aún recuerdan los gritos de auxilio que rompieron la noche de aquel martes y que marcaron el inicio de un femicidio.






































