La entrada a la Carretera del Tequio, en Oaxaca, quedó completamente inundada tras las lluvias registradas durante el fin de semana. Lo preocupante no es solo el nivel del agua, sino que la zona afectada corresponde a un tramo recientemente remodelado, donde paradójicamente el agua no tiene salida.
Aunque la obra elevó el nivel del pavimento, no se contempló un sistema de drenaje pluvial, lo que ha convertido el punto de acceso en un verdadero estanque que bloquea el paso a peatones, bicicletas, motocicletas y algunos vehículos bajos.
SIN SALIDA PARA EL AGUA… NI PARA LOS CIUDADANOS
Lejos de resolver los problemas de movilidad, la remodelación ha creado una nueva trampa urbana. El agua acumulada no tiene por dónde drenar, lo que convierte la vía en un obstáculo que afecta a cientos de personas que utilizan esta carretera diariamente.
“Parece una laguna. Las motos y bicis ya ni lo intentan, y los peatones tienen que caminar por otras rutas llenas de lodo”, comentó un vecino de la zona.
La situación pone en evidencia la falta de planificación integral en obras públicas: se mejoró el piso, pero se ignoraron las condiciones naturales del terreno y la necesidad de infraestructura hidráulica básica.
RECOMIENDAN EXTREMAR PRECAUCIONES
Las autoridades municipales aún no han emitido un pronunciamiento formal sobre la situación. Mientras tanto, se recomienda a quienes transiten por la zona extremar precauciones, evitar circular en motocicletas, bicicletas o a pie, y reducir la velocidad si se conduce por el área inundada.
Finalmente, la ciudadanía exige respuestas y acciones correctivas urgentes para evitar que una obra mal planeada termine afectando aún más la seguridad y movilidad de la comunidad.










































