Lo que puede convertirse en el principio del fin al negocio de la especulación inmobiliaria, que obligó a la intervención de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), el día de hoy esa dependencia suspendió el ecocidio que se llevaba a cabo en la zona de reserva ecológica de Punta Colorada, en San Pedro Mixtepec-Puertos Escondido, en la Costa de Oaxaca.
En un mensaje publicado en redes sociales, Mariana Boy Tamborrell, titular de Profepa indicó que “en atención a 80 denuncias populares presentadas en horas recientes, la oficina de Profepa en Oaxaca hizo una visita de inspección a un predio ubicado en Punta Colorada, San Pedro Mixtepec, donde encontró un cambio ilegal de uso de suelo que afecta una superficie de 22 mil 797 metros cuadrados de selva baja caducifolia”.
Testimonios de la destrucción
Desde el jueves 18, incluso antes, habitantes de Puerto Escondido difundieron videos y fotografías documentando la destrucción de la selva en lo que presuntamente es área protegida. Mostraron la entrada de maquinaria derrumbando la selva y matorrales y desnudando la tierra del lugar, a pesar de la oposición de los habitantes.
Porteños salen en defensa de Punta Colorada
Este sábado, alrededor del mediodía, cientos de porteños aglutinados en colectivos ambientalistas y ciudadanos en general de Puerto Escondido realizaron una marcha pacífica por la destrucción que iniciado en Punta Colorada; señalaron a funcionarios y personajes ligados al gobierno del estado y municipal de ser cómplices y ejecutores de la destrucción. Afirmaron que la maquinaria arrasó con una gran parte de selva baja caducifolia.
Que sería para un cuartel de la policía
La Profepa y su titular Boy Tamborrell indicaron que, de acuerdo con la información recabada por la dependencia, “se trataría de obras y actividades para la construcción de un cuartel de policía estatal, las cuales requieren contar con autorización de la autoridad ambiental federal, dado que el lugar donde se pretende llevarlas a cabo es un terreno forestal”.
Silencio del Gobierno de Oaxaca
El gobierno del estado no se ha pronunciado al respectos sobre la presunta responsabilidad de la destrucción, en una obra que presuntamente realizaría la administración de Salomón Jara.
Denuncias de civiles han sido recurrentes respecto a que más de 100 hectáreas de playa y selva vírgenes de Punta Colorada, en Puerto Escondido, Oaxaca, están en peligro por las intenciones privatizadoras, disfrazadas de “proyectos prioritarios” que impulsa la administración del morenista, jarista y del presidente municipal de San Pedro Mixtepec, Javier Cruz con la complicidad del Gobierno federal, denunciaronn activistas.
Sin estudio de impacto ambiental; habría sanción
Por su parte, Profepa Indicó que en la diligencia, la persona que atendió no mostró la Autorización de Impacto Ambiental emitida por la @SEMARNAT_mx, necesaria para la remoción de vegetación y la realización de obras y actividades en terrenos forestales, motivo por el cual se impuso una clausura y se abrió un procedimiento administrativo.
En un comunicado difundido a principios de julio, el presidente municipal de San Pedro Mixtepec, Miguel Olvera, negó que en sesiones de cabildo se haya discutido la posibilidad de la venta de terrenos en el área protegida de Punta Colorada.
Es “compló” dice el alcalde de San Pedro Mixtepec
Acusó a personas que intentan manipular, confundir o utilizar acusaciones de presunta venta en Punta Colorada de difundir dicha información con fines político. “No se ha dado ni daré instrucciones de acciones que atenten contra el área natural protegida de Punta Colorada”, advirtió.
Este fin de semana, mientras el edil acudía a un evento de Claudia Sheinbaum en la capital, sectores sociales y ambientalistas acusaron que Olvera tenía conocimiento de la destrucción en el área nacional protegida y evitó realizar acciones para contenerla.
Punta Colorada está a cinco minutos en auto del Aeropuerto de Puerto Escondido. Además de cerca de 2.5 kilómetros de playa virgen, esta área alberga un manglar en el que habita una gran variedad de aves, cocodrilos, tortugas y otras especies amenazadas y en peligro de extinción, así como vestigios geológicos.







































