Durante el mes de septiembre el recuento histórico sobre los héroes que nos dieron patria y libertad es obligado. Escuchamos sobre sus ideales, sobre el reto de consolidar un territorio independiente con rostro propio ante el mundo y también nos enorgullecemos de relatos inspiradores salpicados de frases inolvidables, en la narrativa de una epopeya que por más de 200 años ha estado estructuralmente centrada en la participación de hombres emblemáticos, respetables y valientes, sistemáticamente fueron silenciadas las voces y desdibujada la presencia de una pléyade de mujeres también respetables, emblemáticas y valientes que con firmeza se formaron en las filas de la historia.
El año 2025 ha representado un giro a la narrativa de las fiestas patrias; por primera vez una mujer portó la banda presidencial para hacer la arenga de la esperada ceremonia del grito de Independencia en el Palacio Nacional; de esta forma, nombres de mujeres en la insurgencia han cobrado fuerza y significado y provocan nuevas lecturas del proceso histórico que a todas luces implicó por igual, de la presencia de hombres y mujeres que con la mirada amplia y el valor en el pecho, fueron parte de un movimiento libertario que ocupó sus bienes materiales, empeñó su prestigio social, convocó a padres, esposos e hijos y tomó en sus manos la vida misma.
Tal es el caso de Josefa Ortiz Téllez Girón, emblemática figura de la sociedad queretana, quien recibió en su hogar el pensamiento conspirador; Leona Vicario, mujer de letras y enlace entre grupos insurgentes; en el mismo tenor, nombres como Gertrudis Bocanegra quien fue enlace y financió ejércitos insurgentes; Altagracia Mercado, quien además de financiar la lucha, encabezó un batallón; Manuela Medina, indígena de Taxco quien para unirse a la causa organizó su propio contingente de lucha y María Ignacia Rodríguez, activa mujer de ideales, a quien se le recuerda más por su belleza extraordinaria.
Las vidas de todas ellas tendrán que ser contadas de manera especial en los relatos de la historia; sus voces, representan las inquietudes de miles de mujeres que se empeñaron en un nuevo pacto social, historias que en palabras de la propia Leona Vicario (1831), dan testimonio de que “no solo el amor es el móvil de las acciones de las mujeres: ellas son capaces de todos los entusiasmos y los deseos de la gloria y la libertad de la patria no les son unos sentimientos extraños”.
Concepción Villalobos López/ Corresponsalía Ing. Alberto Bustamante Vasconcelos











































