El Centro de Derechos Indígenas Flor y Canto consideró que la reducción del presupuesto para las áreas naturales (ANPs) del país es preocupante porque se vulnera a las comunidades, que son las que realizan una gran parte del trabajo de conservación.
Para el próximo año, de acuerdo con el proyecto del Presupuesto de Egresos de la Federación, se prevé que la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) cuente únicamente con mil 2 millones de pesos para atender las 232 áreas naturales protegidas del país. De estas, varias se localizan en el estado de Oaxaca y en algunos casos fueron decretadas recientemente, como el Parque Nacional Tangolunda (en febrero de 2024).
A nivel nacional, organizaciones como la Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA) han advertido que es un monto insuficiente y que implica una disminución del 3 por ciento del presupuesto respecto del año 2025.
En Oaxaca, donde otras de las áreas naturales protegidas son el Parque Nacional Benito Juárez, el Parque Nacional Lagunas de Chacahua y el Parque Nacional Huatulco, la organización Flor y Canto consideró que con la disminución del presupuesto se limitan los alcances de las comunidades que están involucradas en su preservación.
“Si bien hay pequeños recursos que llegan a las comunidades que hacen servicios ambientales, conservación de suelo y agua, monitoreo ambiental… Sin los recursos se ven más limitados para tener acciones eficientes”, señala Nadir Hernández Quiroz, integrante de la organización sobre el proyecto del Paquete Económico 2026.
Hernández Quiroz apuntó que aunque los programas sociales son importantes en el país, también lo es la conservación de las áreas naturales protegidas, por lo que es necesario incrementar los recursos para su manejo y conservación, tanto para evitar riesgos de plagas y de incendios como para mantener su biodiversidad.







































