Por desnutrición, en Oaxaca fallecieron 471 personas en 2024, la mayoría mayores de 85 años de edad, de acuerdo a los registros del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
Esta cifra representa 27 menos que en 2023, cuando fallecieron 498 por desnutrición, la mayoría en las jurisdicciones de Valles Centrales y el Istmo de Tehuantepec.
Del total de defunciones, siete fueron en menores de un año; ocho en los de 1 a 4; cuatro en los de 5 a 9; cuatro en los de 15 a 19; uno en los de 25 a 29 y seis en los de 30 a 34 años. Del mismo modo, siete fueron en personas de los 35 a 39; dos en los de 40 a 44; cuatro en los de 45 a 49; cuatro en los de 50 a 54 y nueve en los de 55 a 59 años.
Los números se incrementaron en la población de 60 a 64 con un total de 13 decesos; así como en los de 65 a 69 con 16; los de 70 a 74 con 29; los de 75 a 79 con 41; los de 80 a 84 con 69; y los de 85 años y más con 247.
En ese mismo año, la Secretaría de Salud federal reportó que Oaxaca concluyó 2024 con 190 casos nuevos de desnutrición severa, 371 de desnutrición moderada y 2 mil 058 de desnutrición leve, la mayoría en mujeres.
De acuerdo a la UNICEF México, la desnutrición se presenta principalmente en los estados del sur del país y en las comunidades rurales más que en las urbanas, donde los más afectados son los hogares indígenas.
Expuso que la falta de una dieta suficiente, variada y nutritiva está asociada con más de la mitad de las muertes de niñas y niños en todo el mundo.
“Cuando padecen desnutrición, son más propensos a morir por enfermedades y presentar retraso en el crecimiento durante el resto de su vida. No es necesario un grado avanzado de desnutrición para sufrir consecuencias graves; tres cuartas parte de los niños y niñas que mueren por causas relacionadas están sólo ligera o moderadamente desnutridos”.





































