Durante la construcción del Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (de 2019 a 2022) en la antigua base aérea militar de Santa Lucía, Estado de México, fueron descubiertos más de 70 mil fósiles de megafauna extinta. Se identificaron caballos, camellos, bisontes, perezosos gigantes y mamuts (a éstos se les asocian arriba de 20 mil huesos), entre otros.
Entre estos descubrimientos hay cerca de 20 mil huesos de mamuts. Seis años después de los primeros hallazgos en los terrenos del aeropuerto, ubicado 50 kilómetros al noroeste de la capital, un estudio científico desarrollado entre la UNAM y el INAH revela que los mamuts que habitaron México pertenecían a un linaje genético inédito y más diverso que el de sus parientes en Estados Unidos y Canadá.
¿DOS O TRES ESPECIES?
Dos especies de mamuts existieron en América: el lanudo, que habitó latitudes altas del continente, desde la frontera de Estados Unidos con Canadá hasta Alaska; y el colombino, que pobló de Canadá a Costa Rica.
Hasta hace poco el estudio evolutivo a partir de datos genéticos del segundo se centraba exclusivamente en el análisis de ejemplares estadunidenses y canadienses. No obstante, dicho enfoque cambió con el trabajo de Federico Sánchez Quinto, del Laboratorio Internacional de Investigación sobre el Genoma Humano (LIIGH) de la UNAM, y su equipo: se entendería haber descubierto un mamut de cepa “mexicana”
EL AIFA, PARAÍSO DE FÓSILES
La magnitud de los hallazgos, que superaban cada estimación previa conforme avanzaban las obras, obligó al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a trabajar entre los militares a cargo de la obra y emprender un proyecto para extraer y organizar los restos óseos de alrededor de 70 mil fósiles de megafauna extinta.
Para llevar a cabo los análisis, obtuvieron polvo de dentina de 83 molares de mamuts.
Los hallazgos fueron publicados por la revista Science en el artículo titulado “Columbian mammoth mitogenomes from Mexico uncover the species’ complex evolutionary history” (https://www.science.org/doi/10.1126/science.adt9651).
MAMUTS APARECIERON HACE SEIS MILLONES DE AÑOS
Los mamuts aparecieron en el registro fósil, por primera vez, en África hace seis millones de años, y después migraron a Eurasia, donde surgieron diferentes especies. Una de ellas fue el mamut de las estepas, el cual llegó al continente americano hace aproximadamente un millón y medio de años, explicó Sánchez Quinto.
Esta especie podía medir más de cuatro metros de altura, pesar diez toneladas y sus defensas (coloquialmente llamadas colmillos) llegaban a alcanzar los cinco metros de largo.
El académico subrayó que esa información es valiosa porque concuerda con reportes de especímenes de mamuts en la cuenca con malformaciones. “Una población reducida pudo provocar endogamia y dar pie a enfermedades congénitas. No obstante, las inferencias de su trayectoria demográfica deben ser confirmadas utilizando ADNmt de muestras más actuales”.
INVESTIGACIÓN GENÉTICA
En México, la megafauna se había investigado desde la paleontología y arqueología, pero nunca desde la genética”, asegura Sánchez Quinto.
El estudio también es único por la cantidad de datos obtenidos, una muestra que permitió al investigador y sus colegas ahondar en el linaje recién descubierto y definir tres sublinajes únicos en la población de mamuts que habitaron el centro del país: “En la cuenca de México hay tanta variación genética como a lo largo de todo Canadá y Estados Unidos”, explica Sánchez Quinto.








































