Una vez más, las redes sociales se convirtieron en un canal de denuncia y clamor social ante un hecho que sacude y aterra: el intento de feminicidio contra una mujer en San Juan Acaltepec, comunidad de la Sierra Sur de Oaxaca, a manos de su ex pareja sentimental. El agresor, identificado como Pepe M. H., habría utilizado un machete para atacarla con saña, dejándola al borde de la muerte.
La víctima, Carmela Martínez Silvas, fue gravemente herida, con profundas lesiones en el brazo, cadera, espalda y cabeza. Según los reportes difundidos por familiares, uno de sus brazos fue prácticamente cercenado. El agresor se dio a la fuga, mientras la mujer fue trasladada de emergencia para recibir atención médica.
LA DENUNCIA QUE SACUDIÓ LAS REDES: UN GRITO DE AUXILIO FAMILIAR
Fue el hermano de la víctima, Héctor Rodríguez Silvas, quien denunció públicamente el ataque a través de su cuenta de Facebook. Desesperado, publicó un mensaje dirigido a la comunidad local y a sus contactos en redes sociales:
“Disculpa la molestia, por este medio comunico a todos los pueblos y contactos que tengo que si ven a un señor que se llama Pepe Martínez Hernández, de la comunidad de Santiago Quiavijolo, Yauyey, que por favor lo detengan, ya que cometió un delito grave al machetear a mi hermana. Le cortó un brazo, la cadera y cara…”
En una segunda publicación, Héctor relató el estado crítico de su hermana y pidió apoyo económico para cubrir los gastos médicos, compartiendo incluso el número de cuenta de BanCoppel a su nombre. Las imágenes que acompañaban la denuncia mostraban las terribles heridas que Carmela sufrió, generando conmoción entre quienes vieron el contenido.
UNA COMUNIDAD INDIGNADA, UN AGRESOR PRÓFUGO
La publicación generó una ola de comentarios de indignación, coraje e impotencia por parte de ciudadanos que exigían justicia inmediata:
“Primo muy pronto lo van a agarrar y le van a dar su merecido…”
“Ojalá y lo agarren 😡”
“Esperemos que sea encontrado muy pronto por la justicia”
“Por favor acudan al Ministerio Público, sin denuncia formal no lo van a detener”
También se difundió la imagen del presunto agresor, pidiendo colaboración para su localización. Hasta el momento, no se ha confirmado su captura, y la preocupación crece ante la posibilidad de que el sujeto pueda evadir la justicia, como ha sucedido en otros casos similares.
UNA LLAMADA URGENTE A LAS AUTORIDADES
Este caso, como muchos otros en Oaxaca y en México, expone una realidad alarmante: la violencia de género extrema sigue cobrando víctimas en comunidades marginadas, muchas veces sin que se garantice el acceso inmediato a justicia, protección o atención médica digna.
El hecho de que un intento de feminicidio tan brutal haya sido visibilizado primero por redes sociales y no por canales oficiales, pone en evidencia una preocupante ausencia del Estado en territorios vulnerables. Mientras la familia de Carmela clama por ayuda, el agresor sigue libre.
Es fundamental que la Fiscalía General del Estado de Oaxaca y las instancias correspondientes actúen de inmediato para localizar y detener al responsable, así como garantizar la seguridad de la víctima y su familia.
MÁS QUE UNA NOTICIA, UNA ALERTA SOCIAL
El intento de feminicidio contra Carmela Martínez no puede ser un número más en las estadísticas de violencia. Es un llamado a reforzar los mecanismos de prevención, denuncia y castigo. También es una advertencia: las mujeres siguen siendo víctimas de agresores que, en muchos casos, ya tenían antecedentes de violencia y que el sistema no logró detener a tiempo.
Hoy, Carmela lucha por su vida. Su hermano, su comunidad y miles de personas en redes sociales claman justicia. El tiempo corre, y cada minuto sin detener al agresor es un riesgo latente.
CONTACTO PARA APOYO ECONÓMICO
Para quienes deseen colaborar con los gastos médicos de la víctima, la familia ha proporcionado el siguiente número de cuenta:
Nombre: Héctor Rodríguez Silvas
Banco: BanCoppel
Cuenta: 4169 1614 0434 8848
Si tienes información sobre el paradero de Pepe Martínez Hernández, comunícate con las autoridades locales o denuncia de forma anónima. La vida de una mujer estuvo a punto de ser arrebatada. No permitamos que quede impune.






































