Un macabro hallazgo se realizó la mañana del jueves 4 de septiembre en la 4ª Privada de Zapoteca, Barrio La Soledad, en la Villa de Zaachila, Oaxaca: una joven pareja fue encontrada sin vida al interior de su domicilio, en circunstancias que ahora investiga la Fiscalía como un posible caso de feminicidio seguido de suicidio.
Fue una llamada de emergencia lo que movilizó a la Policía Municipal. El reporte hablaba de un hombre colgado. Al llegar al lugar, los elementos confirmaron una escena más compleja: un varón suspendido y una mujer sin signos vitales, tendida sobre una colchoneta.
IDENTIDAD Y PRIMERAS VERSIONES
Las víctimas fueron identificadas como Joaquín (o Sergio) S. G. y Belinda R. R., ambos de 22 años, originarios del municipio de San Agustín Loxicha. Aunque residentes de la misma privada donde ocurrió la tragedia.
Vecinos señalaron que la pareja había tenido una discusión acalorada la noche anterior, y que el joven había llegado a casa en estado de ebriedad. Algunas versiones no confirmadas apuntan a que el hombre habría agredido a su pareja y luego se quitó la vida. Aunque la Fiscalía aún no ha confirmado oficialmente esta hipótesis.
AUTORIDADES INICIAN DILIGENCIAS; FISCALÍA GUARDA SILENCIO
La escena fue acordonada por elementos de la Policía Estatal y Municipal, mientras que agentes de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) iniciaron las diligencias para esclarecer los hechos. La Fiscalía aún no ha emitido un comunicado oficial, pese a la gravedad del caso y el creciente número de feminicidios registrados en la región.
ENTRE LA VIOLENCIA SILENCIADA Y LA AUSENCIA DE RESPUESTAS
Más allá de las circunstancias exactas del caso, lo ocurrido en Zaachila vuelve a poner el foco sobre la violencia doméstica y de género que, en muchos hogares, se mantiene soterrada hasta que estalla de forma irreversible.
A pesar de los múltiples llamados de colectivos y organismos civiles, las acciones gubernamentales siguen siendo reactivas, fragmentadas y, en muchos casos, inexistentes.
FEMINICIDIOS EN OAXACA: UNA HERIDA ABIERTA
Oaxaca figura entre las entidades feminicidas en el país, ante un aparato institucional que permanece lento o muchas veces mudo. Las historias como la de Belinda R. R. se repiten, muchas veces con nombres distintos, pero con patrones similares: violencia previa, silencio institucional y consecuencias irreversibles.
La pregunta, como en cada caso, vuelve a surgir:
¿Cuántas vidas más deben perderse antes de que la prevención sea una política y no una promesa?




































