El Gobierno de México anunció la suspensión de la importación temporal de calzado terminado, medida que busca proteger a los fabricantes nacionales, especialmente de Guanajuato, el principal estado zapatero del país.
Hasta ahora, algunas empresas ingresaban zapatos ya listos para su venta bajo el esquema IMMEX, que permitía traer productos sin pagar impuestos, con la idea de reexportarlos. Sin embargo, gran parte de ese calzado se quedaba en el mercado mexicano, compitiendo de forma desleal con la producción local.
Con el nuevo decreto, el calzado solo podrá entrar al país mediante importación definitiva, lo que obliga a pagar impuestos y enfrentar aranceles, especialmente si proviene de países sin tratado comercial.
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, explicó que la medida busca evitar contrabando técnico, recuperar empleos y reactivar la producción nacional, que en 2024 cayó más de 12 % y dejó la pérdida de casi 11 mil puestos de trabajo.
La industria mexicana del calzado espera que esta decisión frene la entrada de zapatos baratos de Asia y permita consolidar el sello “Hecho en México” como garantía de calidad.










































