La tarde del miércoles, entre las 18:48:28 y 18:48:30 horas, una intensa luz surcó el cielo oaxaqueño, generando asombro, especulación y una respuesta oficial que no convenció a la ciudadanía. En un video que se viralizó en redes sociales, se aprecia el reflejo de un objeto brillante en el parabrisas de un vehículo estacionado, seguido por un estruendo y el movimiento perceptible de plantas y árboles.
Minutos después, comenzaron a circular fotografías de una fumarola en Zimatlán de Álvarez, lo que muchos interpretaron como el lugar del impacto de un objeto celeste. Sin embargo, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Oaxaca desmintió de inmediato la versión, limitándose a informar en una tarjeta oficial que se trataba simplemente de un incendio en un basurero.
“Es falsa la supuesta caída de un meteorito… el hecho suscitado es en realidad el incendio de un basurero”, indicó el breve comunicado.
Una explicación demasiado terrestre para un fenómeno celeste
El astrónomo Filiberto Cruz Zavaleta asegura que lo ocurrido fue un “bólido”, no un incendio común ni tampoco un meteorito.
A pesar de la versión gubernamental, el astrónomo Filiberto Cruz Zavaleta, representante en Oaxaca de la Unión Astronómica Mundial, ofreció una explicación distinta al medio El Fortín: lo que iluminó el cielo fue un bólido, un fenómeno astronómico causado por el ingreso a la atmósfera de fragmentos rocosos provenientes del espacio.
“El bólido es un fragmento de roca que viaja por el espacio, restos de cometas o asteroides que se desintegraron hace tiempo”, explicó Cruz Zavaleta.
Según el experto, el objeto pudo haberse desintegrado a unos 80 kilómetros de altura, generando una explosión visible y audible en varios puntos de Oaxaca, e incluso en regiones de Puebla y Veracruz.
Fallas de origen: sin científicos en las decisiones oficiales
La falta de peritaje técnico llevó a un comunicado equivocado y pone en evidencia la ausencia de perfiles especializados en el gobierno.
La crítica del astrónomo no se limitó a explicar el fenómeno. Cruz Zavaleta fue enfático en señalar que la falta de personal capacitado en la administración estatal lleva a conclusiones imprecisas y comunicados erróneos:
“Este tipo de error se debe a que la administración estatal no tiene gente capacitada para detectar estos fenómenos”, sentenció.
Aclaró que los encargados formales de confirmar o descartar este tipo de eventos son instituciones como la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, el INAOE y la UNAM. Sin embargo, ninguna de estas instancias fue consultada oficialmente antes de que el gobierno emitiera su declaración.
¿Miedo o fascinación? Lo que cae del cielo también revela grietas en tierra
El evento, que fue visible en tres estados, demuestra lo poco preparados que están los gobiernos locales ante fenómenos astronómicos.
Aunque muchos asocian estos eventos con peligros potenciales, el especialista aclaró que son más comunes de lo que se cree. “A diario caen varias toneladas de polvo cósmico en el planeta, incluso las lluvias de estrellas son parte de esto”, dijo. La diferencia radica en la composición y el tamaño del fragmento, que en este caso generó un fenómeno visible y sonoro, pero sin dejar restos identificables.
“Estos proyectiles viajan a más de 400 km por hora y su fricción en la atmósfera genera una onda sónica. Por eso se escuchó el estruendo”.
Mientras tanto, el gobierno de Oaxaca mantiene su versión del incendio, sin dar seguimiento al fenómeno, ni abrir canales de verificación científica.
Un resplandor fugaz que ilumina más que el cielo
El incidente no solo revela un fenómeno natural digno de análisis, sino también la urgente necesidad de rigor científico en la comunicación gubernamental.
Finalmente, sin peritajes adecuados, cualquier luz en el cielo puede ser reducida a humo de basurero. Pero, como ocurrió en esta ocasión, la realidad parece mucho más estelar.








































