Este jueves 28 de agosto, la senadora Laura Itzel Castillo Juárez, integrante del grupo parlamentario de Morena, fue elegida como la propuesta oficial para presidir la Mesa Directiva del Senado. Esto, en sustitución de Gerardo Fernández Noroña. La decisión fue tomada por unanimidad durante la plenaria del grupo, en un proceso que destacó tanto por su carga política como por su simbolismo institucional.
Castillo Juárez, arquitecta de profesión e hija del histórico ingeniero Heberto Castillo, ha tenido una trayectoria política marcada por la militancia de izquierda. En su mensaje tras ser electa, afirmó que conducirá los trabajos legislativos con “institucionalidad” y sin renunciar a sus convicciones:
“No claudicaré a mis principios, mantendré en alto y con orgullo mi afiliación y mi origen de izquierda para trabajar por el bien del pueblo de México”, expresó en su cuenta de X.
Una decisión estratégica que busca consolidar equilibrios internos
Morena optó por una mujer al frente del Senado; se buscó evitar que la presidencia sea usada como plataforma electoral para 2027.
La elección de Laura Itzel no fue casual. Según fuentes internas del grupo parlamentario, ya existía un consenso previo de que la presidencia del Senado recayera en una mujer. En parte para garantizar la alternancia de género. Además, se estableció como condición que la nueva presidenta no tuviera aspiraciones inmediatas a cargos de elección popular en 2027, a fin de evitar el uso político de la posición.
En este contexto, Gerardo Fernández Noroña, quien había presidido la Mesa durante el último año legislativo, decidió no buscar la reelección. Una postura que también pareció suavizar tensiones dentro del bloque. Noroña incluso expresó respaldo a Castillo. Con ello, dando un paso atrás en favor del consenso.
Reconfiguración en la Mesa Directiva con sello morenista
El resto de los cargos clave quedaron en manos de senadoras de Morena, tras la declinación de otras aspirantes al último minuto.
En el tramo final del proceso, otras dos senadoras que eran consideradas para presidir la Mesa —Verónica Camino Farjat y Guadalupe Chavira de la Rosa— se retiraron de la contienda. Camino quedó designada como vicepresidenta, mientras que Mariela Gutiérrez Escalante y María Martín Kantún asumirán secretarías en la nueva conformación de la Mesa Directiva.
“Agradezco la confianza de mis compañeras y compañeros de Morena al elegirme como vicepresidenta, acompañando a mi amiga Laura Itzel Castillo”, señaló Camino Farjat.
Un cambio marcado por tensiones políticas y llamados a la serenidad
La votación coincidió con la visita de Rosa Icela Rodríguez, quien llamó a la calma tras el altercado entre Noroña y ‘Alito’ Moreno.
La elección se dio en un entorno cargado de tensiones tras el enfrentamiento entre Fernández Noroña y Alejandro “Alito” Moreno, ocurrido el 27 de agosto durante una sesión de la Comisión Permanente. Sin embargo, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien asistió como invitada a la plenaria morenista, señaló que Noroña no ha solicitado protección oficial.
Rodríguez instó a la serenidad entre los legisladores:
“Se necesita que se serenen los ánimos y que no vuelvan a ocurrir situaciones como la de ayer”, declaró ante medios.
Un rostro con legado e identidad de izquierda
La nueva presidenta del Senado asume con un mensaje claro: institucionalidad sin perder el rumbo ideológico de la 4T.
La figura de Laura Itzel Castillo no solo representa una apuesta por la institucionalidad, sino también un rescate de los ideales históricos de la izquierda mexicana. Su discurso conjuga disciplina institucional con fidelidad a los principios de la Cuarta Transformación, el proyecto político encabezado por Morena.
Con su designación, el Senado se prepara para cerrar el último año de la LXV Legislatura con una conducción que promete equilibrio, pero también continuidad ideológica.










































