La asamblea comunitaria que debía celebrarse este fin de semana en San Antonio de la Cal terminó en un estallido de inconformidad. Vecinos molestos impidieron que se aprobara la reelección del actual presidente municipal Porfirio Santos Matías, a quien acusan de corrupción, de malos manejos administrativos y de dar la espalda a las necesidades de la población.
Lo que inició como una reunión ordinaria se transformó pronto en un escenario de confrontación. De acuerdo con los asistentes, al percatarse de que el ánimo colectivo estaba en su contra, el edil recurrió a un grupo de choque para intentar reventar la asamblea.
Testigos relataron que hombres ajenos a la comunidad ingresaron de manera violenta, para provocar desorden y agredir a vecinos inconformes.
Mientras la gente reclamaba la falta de obras, la ausencia de servicios básicos y la creciente desconfianza hacia la administración municipal, la respuesta del munícipe fue esconderse detrás de policías municipales.
Sin embargo, la corporación que lo acompañaba no intervino para frenar las agresiones. “Los policías estaban ahí, pero sólo lo cuidaban a él, no a la comunidad”, acusaron los pobladores.
La asamblea se rompió entre gritos, empujones y reclamos. “¡Fuera Porfirio, fuera, fuera!”, corearon decenas de voces, para dejar en claro que no permitirán la reelección del presidente municipal.
Vecinos señalaron que Santos Matías pretende perpetuarse en el poder pese al rechazo generalizado.
“Estamos hartos de tanta corrupción, de que no se atiendan nuestras calles, de que se gasten el dinero en cosas que no vemos. Ya basta”, expresaron ciudadanos que prefirieron omitir su nombre por temor a represalias.
La molestia colectiva quedó registrada en videos que circularon en redes sociales, donde se observa el tumulto en la explanada municipal y la forma en que la población encaró al edil.
Pobladores de San Antonio de la Cal exigieron a las autoridades estatales y electorales intervenir para frenar lo que consideran un atropello a la voluntad del pueblo. “Aquí nadie quiere imposiciones, nadie quiere que Porfirio siga en el cargo. Si insiste en reelegirse, habrá más problemas”, advirtieron.
La jornada terminó sin acuerdos formales, con la asamblea suspendida y el ambiente enrarecido.






































