La presidenta Claudia Sheinbaum fijó una postura firme frente a la creciente tensión entre Venezuela y Estados Unidos, al reiterar que México no respalda ningún tipo de intervención extranjera y defiende la soberanía de los pueblos latinoamericanos.
En su conferencia matutina, la mandataria recordó que la política exterior mexicana se rige por la Doctrina Estrada, la cual establece como principios el respeto a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de los conflictos.
“México siempre ha defendido la no intervención. Nosotros no nos metemos en la vida interna de otros países, así como pedimos que tampoco se metan en la nuestra. Lo que queremos es estabilidad en América Latina, que cada nación resuelva sus asuntos de manera soberana”, subrayó.
Contexto regional
Las declaraciones se dan en un momento de alta tensión entre Caracas y Washington, luego de que el gobierno de Nicolás Maduro denunciara presiones políticas y económicas por parte de Estados Unidos, al tiempo que Washington mantiene críticas sobre el proceso electoral venezolano.
Sheinbaum evitó posicionarse en favor de alguna de las partes, pero destacó que México impulsará siempre el diálogo como vía para resolver diferencias y que su gobierno mantiene comunicación constante con otras naciones de la región para evitar una escalada mayor.
México y su papel en América Latina
La presidenta señaló que la postura mexicana no es nueva, sino una tradición diplomática de décadas.
“Es importante recordar que nuestro país ha jugado históricamente un papel de mediador y promotor de la paz. Esa seguirá siendo nuestra ruta: respeto, soberanía y cooperación”, expresó.
Con este pronunciamiento, México se distancia de cualquier acción que implique intervención directa en los asuntos internos de Venezuela, enviando al mismo tiempo un mensaje de neutralidad frente a la Casa Blanca.









































