Lo que comenzó como la búsqueda angustiosa de un joven desaparecido ha derivado en un hecho que estremece a toda la región del Istmo.
Jared M. R., de 24 años, fue visto por última vez el pasado 16 de agosto, en los alrededores de las colonias 5 de Febrero e Hidalgo Norte, en Matías Romero. Su familia, preocupada por la falta de contacto, activó alertas en redes sociales y se movilizó por diversas zonas del municipio y comunidades vecinas. No hubo pistas. No hubo rastros.
Hasta que, al día siguiente, apareció en un video difundido en redes sociales.
VIDEO VIRAL Y PRESUNTA CONFESIÓN BAJO PRESIÓN
En el material audiovisual, Jared aparece sentado, con una playera azul rey y pantalón de mezclilla, siendo interrogado por hombres que se identifican como parte del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Durante la grabación, el joven hace una serie de presuntas confesiones relacionadas con delitos como cobro de piso y extorsión a comerciantes de la zona. Las condiciones bajo las cuales se llevó a cabo la declaración —y si fue forzada o no— no han sido aclaradas. Lo que agudiza el impacto del contenido.
SILENCIO OFICIAL ANTE HECHOS DE ALTO IMPACTO
Hasta el cierre de esta edición, la Fiscalía General del Estado de Oaxaca no ha emitido comunicado alguno, ni ha confirmado si existe una carpeta de investigación abierta respecto al caso, ni por la desaparición, ni por el video difundido.
Tampoco se ha confirmado oficialmente la autenticidad del video ni la identidad de los sujetos armados que lo protagonizan. Esta ausencia de pronunciamiento institucional no ha hecho más que alimentar la incertidumbre y el temor entre los habitantes de Matías Romero. Una zona que en los últimos meses ha vivido una creciente tensión por hechos vinculados a la violencia organizada.
IMPACTO EN LA COMUNIDAD Y TEMOR COLECTIVO
La aparición del video no sólo generó indignación y conmoción entre quienes buscaban a Jared, sino que reactivó el debate sobre la presencia de grupos delictivos en el Istmo oaxaqueño y la aparente incapacidad de las autoridades estatales para dar respuestas oportunas.
Vecinos de la zona han manifestado su preocupación por la creciente actividad criminal. Particularmente en delitos como extorsión a pequeños comerciantes, amenazas y desapariciones forzadas. Aunque estas situaciones son de conocimiento general entre los pobladores, muchas veces no son denunciadas por miedo a represalias.
¿JUSTICIA O TERROR MEDIÁTICO?
El uso de videos como mecanismo de “justicia paralela” por parte de presuntos grupos criminales plantea un escenario alarmante: la sustitución de las instituciones por el terror. La exposición pública de personas acusadas de algún delito, sin un proceso legal de por medio, viola principios fundamentales del debido proceso. Además de profundizar el estado de indefensión en el que viven muchas comunidades.
El caso de Jared Mijangos es un ejemplo inquietante de cómo la desaparición de una persona puede terminar en una exposición forzada bajo supuestos criminales. Sin claridad sobre su paradero actual ni su integridad física.
¿DÓNDE ESTÁ JARED AHORA?
La ubicación actual de Jared Mijangos es desconocida. Su familia no ha emitido nuevos comunicados y las autoridades siguen sin ofrecer información oficial. Se desconoce si fue liberado, retenido o si su vida está en riesgo.
La exigencia social es clara: es urgente que la Fiscalía investigue el caso, aclare las circunstancias del video y actúe ante posibles delitos relacionados con la desaparición, privación de la libertad y amenazas difundidas públicamente.
UN LLAMADO A LA ACCIÓN
Este caso no puede tratarse como un simple “video viral”. Es el reflejo de una realidad violenta que se instala silenciosamente en comunidades sin protección real del Estado. Si no se investigan estos hechos de forma seria, el mensaje que queda es el de la impunidad, el miedo y la justicia por cuenta propia.
La población de Matías Romero —y de Oaxaca en general— merece respuestas claras, investigación profesional y acciones contundentes.






































