La tarde del martes, un cocodrilo atacó a dos turistas originarios de Tlaxcala, actualmente radicados en Zipolite, mientras se encontraban en la zona ecoturística de La Ventanilla, en el municipio de Santa María Tonameca, Oaxaca.
Según relataron los propios afectados, observaban la fauna local a la orilla de la laguna cuando uno de los reptiles se sumergió, reapareciendo sorpresivamente para morder en la rodilla a uno de ellos.
Durante el forcejeo, el cocodrilo infligió múltiples mordidas. Pero el acompañante de la víctima logró liberarlo golpeando al animal con un palo.
OTRA VERSIÓN: PRESUNTO INGRESO FUERA DE HORARIO Y ALIMENTACIÓN A COCODRILOS
Sin embargo, una segunda versión, actualmente en investigación, señala que los visitantes habrían ingresado al área fuera del horario de recorridos establecidos. Y que incluso, alimentaban al cocodrilo. Lo cual estaría en clara violación de los protocolos de seguridad del sitio.
De comprobarse esta versión, la responsabilidad del incidente podría recaer parcialmente sobre las víctimas, por haber alterado el comportamiento natural del animal.
AUXILIO INMEDIATO Y ESTADO DE SALUD ESTABLE
Tras el incidente, los turistas pidieron ayuda a los salvavidas Andrés Arango y Juan Escamilla. Quienes acudieron de inmediato, brindaron primeros auxilios y acompañaron a los lesionados al Hospital General de San Pedro Pochutla.
El ataque ocurrió aproximadamente a las 18:15 horas, y fue la activación oportuna de alerta a través de grupos de mensajería, lo que facilitó una rápida atención.
Uno de los hombres se presentaba lesiones graves en extremidades y fue ingresado al hospital..
LLAMADO URGENTE A RESPETAR LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD
Las autoridades y operadores de la zona ecoturística hicieron un llamado a la ciudadanía y visitantes a respetar los horarios de acceso, los señalamientos de seguridad, y las recomendaciones del personal, recordando que interactuar con fauna silvestre puede poner en riesgo la vida humana y alterar gravemente el ecosistema.
“Las medidas de seguridad están para proteger tanto a los visitantes como a la fauna. Romper las reglas puede tener consecuencias trágicas”, señaló uno de los guías locales que prefirió permanecer en el anonimato.











































