Juchitán de Zaragoza, Oax.- La violencia volvió a sacudir las calles de Juchitán la tarde de este lunes. Cuando un mototaxista fue brutalmente atacado a balazos en plena vía pública, en un hecho que generó alarma entre los vecinos y peatones de la zona. La agresión se registró sobre la calle Emilio Carranza, en la Octava Sección Cheguigo. Un punto que en los últimos meses ha reportado diversos incidentes delictivos.
Según testigos, sujetos armados dispararon en varias ocasiones contra el conductor del mototaxi color amarillo número económico MT-1-00135 de Juchitán de Zaragoza, identificado como Samuel G.. Quien quedó gravemente herido en el lugar. Vecinos que presenciaron el ataque alertaron de inmediato a las corporaciones de seguridad y emergencia, ante la urgencia del estado del lesionado.
LA RESPUESTA DE LOS SERVICIOS DE EMERGENCIA
Minutos después del reporte, elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal y personal del Heroico Cuerpo de Bomberos acudieron al sitio de la agresión. Samuel G., aún con signos vitales, fue estabilizado por los paramédicos y trasladado de urgencia a un hospital local. Donde su estado de salud se mantiene reservado.
Los elementos de seguridad acordonaron la zona de los hechos, impidiendo el paso a curiosos y medios de comunicación, mientras se esperaba la llegada de los peritos de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Oaxaca, encargados de realizar las primeras diligencias e iniciar la carpeta de investigación correspondiente.
UNA ESCALADA DE VIOLENCIA QUE NO CEDE
Este nuevo ataque armado pone nuevamente en evidencia la creciente inseguridad que se vive en distintas secciones de Juchitán, particularmente en Cheguigo. Donde los reportes de violencia han ido en aumento. Aunque las autoridades locales han prometido reforzar los patrullajes y mejorar la capacidad de respuesta ante hechos delictivos, los hechos demuestran una preocupante incapacidad para contener a los grupos armados que operan con impunidad.
Hasta el momento, no se ha informado sobre personas detenidas ni sobre la posible motivación del ataque. La población, por su parte, exige resultados y mayor presencia de seguridad, temerosa de que estos hechos se vuelvan parte de la normalidad en sus calles.






































