Durante la más reciente edición de la Mañanera del Pueblo, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció de manera oficial la salida de la empresa energética Iberdrola de México. La mandataria explicó que la compañía española tomó la decisión de reorientar sus inversiones hacia Europa por razones estratégicas, no por conflictos en territorio mexicano.
“Hablé personalmente con los directivos de Iberdrola. Tomaron la decisión de dejar el país porque han decidido hacer una inversión muy grande en otros países de Europa, particularmente”, señaló Sheinbaum desde Palacio Nacional.
COX COMPRA ACTIVOS EN MÉXICO Y SE COMPROMETE CON NUEVAS REGLAS
La presidenta también detalló que la empresa Cox —de capital mayoritariamente español, con presencia en México desde hace años— adquirió parte de los activos de Iberdrola de forma totalmente legal, cumpliendo con las normativas vigentes y con plena disposición de alinearse con el nuevo modelo energético del país.
“Es una empresa que tiene su reputación en el sector energético. Esta compra es completamente legal, y está trabajando de la mano con la Secretaría de Energía”, explicó Sheinbaum.
Cox ha realizado una inversión superior a los 4 mil millones de dólares en esta operación y ha aceptado los términos estipulados a partir de la reforma energética de 2013, que establece un equilibrio entre actores públicos y privados.
“NO HAY PROBLEMA CON MÉXICO, FUE UNA DECISIÓN EMPRESARIAL”
Sheinbaum dejó claro que la salida de Iberdrola no obedece a tensiones políticas ni a obstáculos regulatorios en México, sino a una estrategia corporativa global. “No fue una decisión relacionada con algún problema que tuvieran con México, sino una decisión empresarial”, remarcó.
También destacó que esta transición empresarial refuerza la imagen de México como un país confiable para la inversión energética:
“Hay capital que no solo es español, hay capital europeo, estadounidense. Es una muestra de certidumbre y confianza en nuestro país”, afirmó la jefa del Ejecutivo federal.
FIN DE LOS ESQUEMAS DE AUTOABASTO ILEGALES
La mandataria hizo hincapié en que Iberdrola operó durante años bajo esquemas de sociedades de autoabastecimiento, lo cual fue permitido por vacíos legales antes de la reforma de 2013. A diferencia de Iberdrola, la empresa Cox está dispuesta a seguir las reglas del nuevo modelo energético que favorece a la Comisión Federal de Electricidad (CFE).
“Desde el gobierno de López Obrador ya se estaba en pláticas con Iberdrola para que dejaran el esquema de autoabasto. Cox está de acuerdo con la nueva normatividad: 54% para la CFE y 46% para privados”, explicó.
INVERSIÓN HISTÓRICA EN SECTOR ENERGÉTICO
La compra de activos representa una de las inversiones más grandes del año en el sector energético nacional. Los más de 4 mil millones de dólares que aportará Cox permitirán, según Sheinbaum, fortalecer la infraestructura energética, elevar la producción de electricidad y seguir promoviendo una transición energética bajo el liderazgo del Estado.
Con esta operación, el Gobierno mexicano busca consolidar un modelo energético mixto, equilibrado y transparente, donde los actores privados participan, pero bajo reglas claras y en coordinación con la Comisión Federal de Electricidad.
La salida de Iberdrola y la entrada de Cox marcan un cambio significativo en el panorama energético del país. La presidenta Sheinbaum destacó que esta transición no solo es legal y estratégica, sino también una señal positiva de confianza extranjera en la economía mexicana. Cox, con su compromiso de ajustarse a las reglas del juego, se convierte en un nuevo actor clave en el mercado eléctrico nacional.










































