Los cuerpos de un hombre y una mujer fueron encontrados sin vida la noche del miércoles 23 de julio en el barrio El Chorro, en San Gabriel Mixtepec, Juquila, Oaxaca. Las víctimas, que vivían en concubinato, presentaban múltiples heridas provocadas por disparos de arma de fuego.
El hallazgo ocurrió alrededor de las 19:40 horas, sobre la calle Lázaro Cárdenas, en un tramo pavimentado con concreto hidráulico. Ahí, entre dos motocicletas estacionadas, quedó tendido el cuerpo de un hombre identificado como Leonardo V. C., de 34 años, conocido en la comunidad como Nayo Bejuco.
A simple vista, presentaba lesiones en la cabeza y la espalda. Estaba boca abajo, sin camisa, con un short gris y tenis negros con franjas rojas y blancas.
A unos cinco metros de distancia, sobre un camino de terracería descendente, fue localizado el cuerpo de Eva Q. M., de 19 años, pareja del occiso. Vestía short y blusa negros, y sandalias del mismo color. También presentaba heridas por proyectil de arma de fuego, especialmente en la cabeza.
La escena fue acordonada por la Policía Municipal. Personal de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) realizó el levantamiento de los cuerpos, los cuales fueron trasladados al anfiteatro de la funeraria De’ Martínez para practicarles la necropsia de ley.

Durante la inspección del cuerpo de Leonardo, los agentes encontraron entre su ropa 15 bolsitas de plástico con una sustancia blanca granulada, con características similares a la droga conocida como cristal, además de cinco cartuchos útiles calibre .380 marca Águila.
En el lugar se presentó José Alberto, hermano del hombre fallecido, quien realizó el reconocimiento legal del cadáver. Declaró que Leonardo arreglaba su moto cuando escuchó los disparos. Dijo desconocer quién o quiénes lo agredieron, y aseguró que su hermano vivía con sus padres y trabajaba como leñador.
También acudió la señora Matilde, madre de Eva, quien confirmó la identidad de su hija. Relató que ella vivía con su pareja y que ignoraba las circunstancias en las que ocurrió el crimen.
De acuerdo con las autoridades, existen antecedentes que podrían vincular a Leonardo con actividades ilícitas. En meses anteriores, su apodo apareció en cartulinas de amenaza colocadas en distintos puntos del municipio, donde lo acusaban de vender droga.
Hasta el momento, la Fiscalía General del Estado no informa sobre personas detenidas ni emite una postura oficial sobre los posibles móviles del doble homicidio.






































