La capacidad de doblar la lengua en forma de “U” o “taquito” ha despertado curiosidad durante generaciones. Mientras muchas personas lo logran sin el menor esfuerzo, a otras les resulta completamente imposible. Esta diferencia ha dado pie a diversas teorías populares que aseguran que quienes poseen esta habilidad son más inteligentes, creativos o hábiles para resolver problemas.
Sin embargo, la evidencia científica no respalda estas afirmaciones. Aunque se ha investigado la relación entre el control motriz y ciertas funciones cerebrales, no existen estudios concluyentes que demuestren que doblar la lengua sea un indicador de personalidad, talento o un mayor desarrollo intelectual.
EL ORIGEN DEL MITO: ¿CREATIVIDAD, NEUROPLASTICIDAD O UN SÚPER CEREBRO?
Durante años circularon publicaciones que vinculaban este movimiento con perfiles más analíticos y perseverantes. La teoría señalaba que doblar la lengua requería una coordinación neuromuscular fina conectada a áreas cerebrales del pensamiento complejo.
Pese a lo atractivo de la idea, los especialistas aclaran que la inteligencia, la creatividad y la personalidad dependen de una compleja red de factores biológicos, psicológicos y sociales, por lo que resulta imposible determinar la capacidad cognitiva a partir de una sola característica física.
¿ES REALMENTE UN GEN DOMINANTE? LA GENÉTICA DETRÁS DE LA LENGUA EN “TAQUITO”
Otro de los mitos más arraigados es que esta habilidad se hereda mediante un gen dominante único, una idea que durante décadas se enseñó en las clases de biología.
Hoy en día, las investigaciones han demostrado que esa explicación era demasiado simplificada. La ciencia actual considera que la capacidad de doblar la lengua depende de:
- Anatomía y longitud de los músculos linguales.
- Coordinación neuromuscular individual.
- Múltiples factores genéticos (no un solo gen).
- Práctica y entrenamiento durante la infancia o juventud.
Se estima que entre el 60% y el 80% de la población mundial puede realizar este movimiento, aunque los porcentajes varían según la región y el grupo estudiado.
¿QUÉ DICEN LOS PSICÓLOGOS Y NEURÓLOGOS?
Expertos en psicología y neurociencia señalan que, si bien estudiar el control de los músculos de la cara y la lengua ayuda a comprender la plasticidad cerebral y la motricidad fina, este gesto no debe utilizarse para evaluar el Coeficiente Intelectual (CI) ni para elaborar diagnósticos psicológicos.
En conclusión, poder o no doblar la lengua en “U” es simplemente una variación anatómica inofensiva. No representa ningún problema de salud ni te hace más o menos inteligente que los demás; es solo una muestra de la fascinante diversidad del cuerpo humano.









































